El primer regimiento de sistemas no tripulados Burevéstnik (que significa ave paíño en ruso) de las Fuerzas Armadas de Rusia no solo utiliza drones en sus misiones, sino también varios sistemas robóticos terrestres. Estos vehículos diezman las posiciones del enemigo a distancia, ponen cortinas de humo y tienden alambres de púas.
El jefe adjunto del regimiento, alias 'Kosmos', relató a RT cuáles son las capacidades de este novedoso equipo. Así, el cuadripcóptero Goliaf-M intercepta los vehículos aéreos no tripulados enemigos mediante una red. El robot Limonnik esparce granadas de mano, mientras que un aparato defensivo corta la fibra óptica que guía drones del enemigo y el sistema pesado Kultivator dispara un lanzacohetes múltiple de 32 cañones.
No siempre la participación robótica en operaciones del Ejército se requiere para atacar, explicó el oficial, porque en ocasiones los militares buscan generar la ilusión de ofensiva al enemigo para que él lance munición contra una determinada área cuadrangular.
"Queremos sustituir a nuestros combatientes con sistemas, hierro, ruedas, mecanismos para que vuelvan sanos y salvos", comentó 'Kosmos'. "El objetivo principal de cualquier robot es reemplazar a la persona en condiciones peligrosas", especificó.


