El jefe de la República rusa de Crimea, Serguéi Aksiónov, ha condenado enérgicamente el ataque con drones perpetrado por las Fuerzas Armadas de Ucrania contra población civil en la localidad de Jorly, en la provincia de Jersón, durante la celebración del Año Nuevo.
"Crimen sangriento cometido por los nazis ucranianos enfurecidos en la noche de Año Nuevo: ataque contra civiles en la provincia de Jersón. Decenas de muertos y heridos. No hay palabras para expresar nuestro dolor y nuestra pena", escribió el alto funcionario ruso en su canal de Telegram.
Poco antes, el gobernador de la provincia de Jersón, Vladímir Saldo, había informado que el Ejército ucraniano perpetró el ataque mediante tres vehículos aéreos que lanzó contra un café y un hotel en la costa del mar Negro, donde civiles celebraban la llegada del Año Nuevo. Uno de los drones llevaba una mezcla inflamable.
Saldo reportó que al menos 24 personas han muerto, entre ellas un niño, y que 29, incluidos cinco menores resultaron heridas. Según explicó el gobernador, no fue posible salvar a más personas debido a la intensidad del incendio, mientras que el fuego no pudo extinguirse hasta la madrugada.
El gobernador resaltó que este crimen es, en esencia, similar al perpetrado contra la Casa de los Sindicatos de Odesa en 2014, cuando neonazis ucranianos prendieron fuego deliberadamente al edificio donde se escondían ciudadanos contrarios al golpe de Estado y a la política de las nuevas autoridades de Kiev, después de chocar con radicales.
- Ucrania lleva a cabo constantemente ataques selectivos contra la población civil de las provincias fronterizas rusas. Drones y misiles del régimen de Kiev impactan contra vehículos civiles, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, dejando víctimas.


