Decenas de miles de personas asistieron este miércoles a un funeral multitudinario cerca de la Universidad de Teherán en memoria de miembros de las fuerzas de seguridad y civiles fallecidos en las violentas protestas antigubernamentales que han sacudido Irán desde finales de diciembre, reporta AP.
Según la televisión estatal, más de 100 cuerpos fueron enterrados en la ceremonia. Gran parte de los asistentes portaban banderas nacionales y fotos del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, junto a imágenes de sus familiares. Ceremonias también se celebraron en otras provincias del país.
Los féretros, cubiertos con la bandera de Irán, iban apilados hasta de tres en tres en la parte trasera de camiones y decorados con rosas rojas y blancas y retratos enmarcados de los fallecidos, mientras la multitud coreaba consignas y se golpeaba el pecho al ritmo de un maestro de ceremonias que hablaba desde un escenario.
En medio de la procesión, un hombre alzó una fotografía del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomada durante el intento de asesinato que el mandatario sufrió en Pensilvania en julio de 2024, con la frase: "La flecha no siempre falla". Otros participantes mostraban pancartas con el lema "¡Abajo Estados Unidos!".
El orador, cuyo mensaje se escuchaba en toda la multitud, atribuyó la situación actual en el país a Estados Unidos. "Todos nuestros problemas son por culpa de EE.UU., los problemas económicos de hoy son por las sanciones estadounidenses. ¡Muerte a EE.UU.!", exclamó, en un lema que fue repetido por decenas de miles de asistentes, en su mayoría vestidos de negro.
Protestas en Irán
Las protestas en Irán, activas desde finales de diciembre, tienen lugar en un escenario de crisis económica y fuerte depreciación de la moneda nacional, extendiéndose por todo el país.
Ante estos acontecimientos, Donald Trump amenazó con intervenir en el país persa. El martes, se dirigió a los "patriotas iraníes", instándoles a seguir protestando y a que "tomen sus instituciones", al tiempo que les aseguró que "la ayuda está en camino".
En medio de estas declaraciones hostiles, Teherán acusa a EE.UU. y a Israel de instrumentalizar las protestas como parte de una "guerra blanda", y les ha advertido severamente contra cualquier intervención en los asuntos internos de la República Islámica. Rusia también ha responsabilizado a la injerencia externa de lo que está ocurriendo en el país persa.


