Joe Kent, quien este martes renunció a su cargo como director del Centro Nacional de Contraterrorismo de EE.UU. debido a su desacuerdo con el conflicto en curso en Irán, explicó en una entrevista con Tucker Carlson por qué cree que Washington no debería participar en operaciones conjuntas con Israel contra la república islámica.
"Es importante que entendamos a nuestros 'socios'. Si vamos a colaborar con ellos, debemos ser realistas al respecto. El hecho de que hablen inglés, que muchos hayan estudiado aquí y que tengamos doble nacionalidad no significa que vayan a atacar de la misma manera que nosotros", enfatizó Kent.
"Miren, vimos lo que pasó en Gaza. Y se puede decir que es algo horrible, se puede decir que así son las cosas, pero así es como luchan los israelíes. Así que debemos ser realistas y entender que así es como van a luchar. Y ahora no solo se nos verá como cómplices, sino como socios en esto", destacó.
Kent señaló que se trata de "una situación muy peligrosa" para EE.UU., ya que su agresión contra Irán no persigue la misma finalidad que la de Tel Aviv. "Nuestros objetivos tácticos, al menos, han sido bastante claros: queremos desmantelar los misiles balísticos, el programa nuclear, la Armada, el Ejército, etc. Y esos son objetivos militares. Pero ahora mismo estamos en colaboración con los israelíes, que persiguen algunos objetivos militares, pero también muchos otros que no lo son", advirtió.
En este contexto, precisó que Israel busca derrocar al actual Gobierno iraní, a diferencia de EE.UU. "Los israelíes no están rehuyendo el cambio de régimen. Quieren noquear, bloquear el Gobierno actual. No parecen tener un plan para lo que viene después", indicó. Sin embargo, para alcanzar sus propósitos requieren el apoyo de Washington. "Al fin y al cabo, los israelíes no podrían hacer nada de esto sin nosotros", y por lo tanto, "les conviene que nos involucremos cada vez más", concluyó Kent.
Renuncia del jefe antiterrorista
En su carta de renuncia, dada a conocer el 17 de marzo, Kent afirmó que Israel presionó a EE.UU. deliberadamente para involucrarlo en una guerra con Irán. Asimismo, aseguró que la república islámica no representaba "ninguna amenaza inminente" para Washington. Sobre esa base, argumentó que no podía, "en buena conciencia, apoyar la guerra en curso en Irán".
Durante la entrevista con Carlson, Kent también señaló que EE.UU. habría podido negarse a participar en la agresión contra Teherán. "Podríamos haberles dicho simplemente a los israelíes: 'No, no lo harán. Y si lo hacen, les quitaremos algo'", manifestó.


