El presidente de EE.UU., Donald Trump, celebró el fallecimiento de Robert Mueller, exdirector del FBI que supervisó el escándalo del Russiagate.
"Robert Mueller acaba de morir. Bien, me alegra que esté muerto. ¡Ya no puede lastimar a personas inocentes! ", escribió el mandatario este sábado en Truth Social.
La causa de muerte no ha sido revelada, pero se sabe que Mueller, de 81 años, había estado lidiando con la enfermedad de Parkinson por años.
El engaño del Russiagate
Desde la primera campaña presidencial del actual mandatario, los demócratas han lanzado una campaña de acusaciones contra Moscú, señalándola sin pruebas de interferir en las elecciones a favor de Trump. En 2018, el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes de EE.UU. dio por cerrada su polémica investigación sobre esta supuesta interferencia, después de no haber encontrado evidencias de colusión.
Desde Rusia tacharon tales acusaciones de infundadas, al tiempo que el presidente del país, Vladímir Putin, las calificó de "histeria". "¿Alguien piensa seriamente que Rusia puede influir en la elección del pueblo estadounidense? ¿Es EE.UU. una especie de país bananero?", dijo Putin en aquel entonces.
A su vez, al comentar una cantidad de pesquisas iniciadas en su contra, incluido el Russiagate, el propio Trump denunció que se trataba de una "caza de brujas".
"Pruebas abrumadoras" de la mentira
El escándalo volvió a la atención pública cuando la directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, desclasificó documentos que revelan "pruebas abrumadoras" de cómo el expresidente Barack Obama y su equipo de seguridad nacional impulsaron información falsa para inculpar a Moscú de interferir en los comicios.
Según información desclasificada, Obama ordenó que no se revelaran archivos que demostraban que Moscú no tuvo ningún vínculo con la campaña electoral de Trump en el 2016 y, por el contrario, impulsó evaluaciones falsas para promover la narrativa de una injerencia rusa.
Para saber cómo Obama orquestó el 'Russiagate' lea esta nota



