Altos funcionarios de EE.UU. dejaron varias declaraciones sobre la guerra contra Irán durante la reunión del gabinete de Trump este jueves.
El secretario de Guerra, Pete Hegseth, describió la ofensiva contra la República Islámica como "decisiva" y "exitosa". Además, cifró en "más de 10.000" los objetivos destruidos, con "más de 150 buques navales hundidos", y dijo que numerosas instalaciones subterráneas de Irán fueron arrasadas y su "base industrial de defensa hecha añicos de la noche a la mañana".
El vicepresidente, JD Vance, afirmó que la llegada de Trump al poder dio a Washington "la capacidad de utilizar todas las herramientas" a su disposición "para garantizar que Irán no consiga un arma nuclear". Asimismo, señaló que "el Ejército convencional iraní está prácticamente destruido" y "no tienen Armada".
Mientras, el secretario de Estado, Marco Rubio, sostuvo que "los países de todo el mundo deberían estar agradecidos de que EE.UU. tenga un presidente dispuesto a hacer frente a una amenaza como esta".