El presidente ruso, Vladímir Putin, afirmó este jueves que las sanciones contra Rusia son ilegales, ya que no fueron aprobadas por la ONU.
En el congreso de la Unión Rusa de Industriales y Empresarios, el mandatario mencionó que las restricciones occidentales contra Moscú fueron introducidas cuando Crimea y posteriormente las repúblicas del Donbass se incorporaron al territorio ruso.
"Todos conocemos bien los acontecimientos de 2014, cuando Rusia se vio obligada, nos forzaron —lo he dicho muchas veces— a emprender todo lo necesario para proteger a nuestra gente: entonces en Crimea, y más tarde en el sureste de Ucrania en general. Después de eso siguieron sanciones ilegales. Son ilegales —quiero subrayarlo— porque nunca fueron respaldadas por decisiones de la Organización de las Naciones Unidas", detalló.
Mientras, según el líder ruso, el país ha logrado hacer frente a la presión de las sanciones. "A pesar de las dificultades objetivas y de las restricciones artificiales impuestas contra nuestro país, logramos mantener la estabilidad macroeconómica y alcanzar una dinámica sostenida y previsible de la inflación y el desempleo", dijo.
- Crimea se reunificó con Rusia en marzo de 2014 después de que el 96,77 % de la población de la península votara a favor de convertirse en otro sujeto de la Federación de Rusia. Las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, así como las provincias de Zaporozhie y Jersón se incorporaron a Rusia después de consultas populares en 2022.
- Desde el comienzo en 2022 de la operación especial militar de Rusia en Ucrania, los países europeos han impuesto sanciones, restringiendo el uso de los combustibles fósiles rusos, y se han vuelto dependientes de las importaciones del gas natural licuado (GNL), para reemplazar el suministro por gasoductos. Así, en 2025, la UE importó más de 140.000 millones de metros cúbicos del GNL, 58 % de los cuales fueron suministrados por Estados Unidos. Mientras, Catar suministra hasta el 15 % de las importaciones de GNL de Europa.
- Desde Moscú han aseverado reiteradamente que los propios países que recurren a medidas antirrusas son los que sufren las consecuencias. Asimismo, han recalcado que las sanciones occidentales no pueden influir en la política de Rusia y no funcionan.


