La Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, estudia explotar el petróleo ubicado bajo bases militares y otras propiedades del Departamento de Guerra para contribuir a reponer las reservas de emergencia del país, informa Bloomberg citando a una persona al tanto del asunto.
Según la agencia, todavía no se ha tomado ninguna decisión sobre la posible iniciativa. El análisis se produce mientras el Gobierno busca "formas innovadoras" de reponer la Reserva Estratégica de Petróleo, que sigue disminuyendo debido a la guerra contra Irán.
Bloomberg señala que la reserva, creada tras el embargo petrolero árabe de la década de 1970, se encamina a su nivel más bajo desde 1982.
Parte del descenso se relaciona con la reducción ordenada durante el mandato de Joe Biden para contener el aumento del precio de la gasolina tras el estallido del conflicto ucraniano. Más tarde, las reservas se redujeron aún más con una liberación de 172 millones de barriles ordenada por Trump para aliviar el alza de los precios de la energía por el conflicto en Oriente Medio. Esta semana, el precio minorista de la gasolina en Estados Unidos superó los 4,50 dólares por galón por primera vez desde julio de 2022.
"Es una locura"
Un proyecto de perforación bajo bases militares no tendría un impacto inmediato en los precios, pero permitiría al Gobierno ser propietario directo del petróleo extraído y reducir así la necesidad de comprar crudo a productores privados para reponer inventarios.
La Administración Biden comenzó a reponer la reserva, pero se quedó sin fondos para seguir comprando petróleo. En cambio, el Gobierno de Trump considera el reabastecimiento como una cuestión de seguridad nacional. "Tenemos bases militares o instalaciones que están en medio de campos petrolíferos, pero no se explotan esos recursos. Es una locura", declaró el secretario de Energía, Chris Wright.
Bloomberg destaca que existen unos 29.400 millones de barriles de petróleo técnicamente recuperable y 391 billones de pies cúbicos de gas natural bajo tierras federales, incluidas propiedades del Departamento de Guerra, el Departamento del Interior y otras agencias.
El Departamento de Energía explicó que, dado que la liberación más reciente de 172 millones de barriles se estructuró como un intercambio —un esquema que obliga a las empresas a devolver el crudo con intereses—, el Gobierno prevé reponer la reserva con unos 200 millones de barriles (un 20 % más de lo liberado) en el plazo de un año.


