La Contraloría General de Perú alertó que las elecciones presidenciales realizadas el pasado 12 de abril, y que continuarán en la segunda vuelta prevista para el 7 de junio, están en riesgo por varios factores.
De acuerdo al organismo, la falta de coordinación de las autoridades electorales y al retraso en la revisión de las actas impugnadas constituyen severas amenazas a la continuidad del calendario electoral, tal como había sido previsto.
El diario La República tuvo acceso al documento, elaborado por la Contraloría y enviado al Jurado Nacional de Elecciones. En esos folios se advierte que la desorganización de las Oficinas Descentralizadas de Procesos Electorales puede afectar el cronograma rumbo al balotaje.
Ello se debe a que todavía está pendiente la resolución de las actas de la primera vuelta que fueron impugnadas, lo que impacta en la fiscalización, organización y culminación de los comicios, ya que retrasa el trabajo de los Jurados Electorales Especiales y de la Junta Nacional Electoral.
Si no se terminan de revisar dichas actas, es imposible garantizar el cumplimiento oportuno del cómputo final de la primera vuelta, la proclamación de los resultados electorales de esa jornada o el inicio de las campañas rumbo al balotaje. También se retrasa la producción y distribución de material y equipo de sufragio.
Además, la Contraloría explicó que las autoridades establecieron el 7 de mayo, es decir, este jueves, como plazo límite para terminar el conteo de votos. No obstante, la fecha se superpone con importantes actividades de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), como la impresión de cédulas de sufragio.
A 25 días de la primera vuelta, la ONPE reporta que se ha contabilizado el 98,4 % de los votos. Hasta el momento, pasan a la segunda vuelta la candidata ultraconservadora Keiko Fujimori (Fuerza Popular), quien obtiene el 71,1 % de los apoyos; y el izquierdista Roberto Sánchez Palomino (Juntos por el Perú), con el 12 %.


