Misiones humanitarias culpan a EE.UU. ante el peligroso brote del ébola sin tratamiento

Recortes en el apoyo de Washington a los programas de ayuda internacional agudizaron la situación, denuncian trabajadores de ONGs.

La respuesta sanitaria al actual brote de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda se vio dificultada por la drástica reducción del apoyo financiero estadounidense a los programas de ayuda mundial, denuncian trabajadores de organizaciones humanitarias.

La directora del Comité Internacional de Rescate (IRC, por sus siglas en inglés) para la RDC, Heather Reoch Kerr, declaró la semana pasada que "los recortes presupuestarios han dejado a la región en una situación de grave vulnerabilidad".

La ONG puntualizó que antes del 2025, el Gobierno estadounidense financió una serie de actividades de primera línea en materia de salud y preparación ante brotes en el este de la RDC, incluyendo el tratamiento de enfermedades, la vigilancia y la construcción de infraestructuras de agua, saneamiento y prevención y control de infecciones, como áreas de gestión de residuos, puestos de lavado de manos, duchas y letrinas.

Recortes y despidos

Sin embargo, gran parte de esta financiación para las ONGs finalizó en marzo del 2025. Tras recortes presupuestarios, los programas del IRC se redujeron de 5 áreas sanitarias en la provincia de Ituri, donde comenzó el actual brote de ébola, a solo 2.

A su vez, 2 exempleados de la Oficina del Inspector General de la Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID) comentaron a la CNN que durante el desmantelamiento de la entidad habían sido despedidas muchas personas con experiencia de respuesta a los brotes víricos como el del ébola y con contactos con autoridades sanitarias locales.

"En la República Democrática del Congo, éramos el principal donante en el ámbito sanitario y teníamos un gran poder de convocatoria; la gente contaba con nosotros, pero también confiaba en nosotros para la gestión y la supervisión", afirmó uno de los exempleados de la USAID. "Perdimos todo el respeto y la credibilidad", agregó.

Las recomendaciones de la OMS a países ante el ébola, en este artículo