Una mujer del sur de California fue condenada este viernes a más de 12 años de prisión tras declararse culpable de abuso infantil y homicidio involuntario por la muerte de su hijo Emmanuel, un bebé de apenas 7 meses cuyo cuerpo continúa desaparecido, informa el New York Post.
Rebecca Haro, que fue cómplice de la tortura y el asesinato del menor a manos de su padre, admitió ante la Justicia haber participado en el encubrimiento del crimen y en la fabricación de una falsa historia de secuestro para desviar la investigación. Inicialmente, la mujer aseguró que un desconocido había raptado al menor mientras le cambiaba el pañal en un estacionamiento de San Bernardino.
El padre del niño, Jake Haro, ya se había declarado culpable en octubre del año pasado y fue condenado a entre 25 años y cadena perpetua. Según la investigación, confesó el crimen a un recluso encubierto y aseguró que arrojó el cuerpo del niño a un contenedor de basura.
La Fiscalía sostuvo que Rebecca Haro permitió los abusos y no intervino para proteger al pequeño. "Su decisión de no actuar fue una decisión de permitir, e incluso facilitar, la muerte de Emmanuel", afirmó el fiscal adjunto Brandon Smith tras conocerse la sentencia.