El presidente de EE.UU., Donald Trump, comentó este lunes la dimisión del primer ministro británico, Keir Starmer. "Le deseo lo mejor, pero tiene dos grandes problemas: la energía y la inmigración, además del crimen", afirmó el mandatario, subrayando que esas políticas dañaron "muy, muy seriamente" la posición del líder británico.
Además, explicó que sus críticas hacia Starmer se centraban en la gestión energética de Londres: "Le dije que estaba arruinando la energía; tiene molinos de viento por todas partes y, mientras tanto, posee el petróleo del mar del Norte y no deja a nadie perforar". También mencionó fricciones previas con el primer ministro por el uso del territorio británico en operaciones de la OTAN. Aunque, finalmente, lo definió como "un hombre encantador" y "una especie de amigo".
