En la OTAN algunos describen al secretario general, Mark Rutte, como "consejero matrimonial" que lima asperezas con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de cara a la cumbre de líderes la próxima semana en Ankara, según reporta Reuters.
La reunión de los días martes y miércoles buscará rebajar las tensiones transatlánticas por la guerra con Irán y por Groenlandia, mientras los europeos intentan mostrar que están asumiendo más responsabilidades en materia de defensa ante el recorte de compromisos de Washington con la alianza.
Funcionarios europeos temen que la guerra con la República Islámica opaque la cumbre si se da una escalada ante un alto el fuego frágil o si Trump critica a los europeos por no hacer más para apoyar las operaciones militares estadounidenses. "Si algo así ocurre, siempre tenemos al consejero matrimonial definitivo, Mark Rutte, para suavizar las cosas", dijo un diplomático europeo.
Expectativas para Ankara
En Ankara se prevé la firma de acuerdos para la venta de armas por decenas de miles de millones de dólares y se espera que los líderes prometan mantener la financiación de armamento para Ucrania. El líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, asistirá a una cena con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien también se reunirá con Trump.
Los funcionarios europeos esperan que las buenas relaciones del mandatario de EE.UU con Rutte y Erdogan faciliten una cumbre fluida, aunque lo consideran incierto debido al malestar persistente tras la guerra contra Irán y a las frecuentes críticas de Trump hacia la Alianza Atlántica.
El mes pasado, Rutte declaró que los miembros europeos de la OTAN y Canadá gastaron 90.000 millones de dólares más en defensa en 2025 que el año anterior, superando los 570.000 millones. En La Haya, los líderes acordaron alcanzar el 3,5 % del PIB en defensa básica para 2035 y un 1,5 % adicional en inversiones relacionadas.


