Los recientes ataques de los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, contra Arabia Saudita han sumido a Pakistán en un profundo estado de alerta, dado que el país teme que la escalada lo arrastre a un conflicto regional, justo cuando intentaba consolidar su papel como mediador entre Washington y Teherán, según informó este jueves Reuters, citando a fuentes familiarizadas con el tema.
De acuerdo con lo difundido, Pakistán, que posee armas nucleares y firmó un acuerdo de defensa mutua con Arabia Saudita el año pasado, tiene miles de soldados desplegados en el reino, lo que aumenta el riesgo de una implicación directa.
"Nuestros máximos líderes civiles y militares han transmitido a Irán que los ataques a Arabia Saudita son ataques a Pakistán", declaró a Reuters un funcionario que habló bajo la condición de anonimato. "Es nuestra línea roja", sentenció.
Se precisa que la rapidez de la escalada ha tomado por sorpresa a Islamabad. "Pakistán no anticipaba que las tensiones aumentaran tan repentinamente", afirmó el analista de seguridad de Pakistán, Muhammad Amir Rana.
"Los máximos líderes de Pakistán siguen comprometidos en apaciguar a todas las partes interesadas", señaló el general pakistaní retirado Ghulam Mustafa. Sin embargo, advirtió que la postura de Islamabad podría cambiar drásticamente "si los hutíes amplían el radio de sus ataques en Arabia Saudita".
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Arabia Saudita y Yemen arrastran un largo conflicto, en el que este acusa a Riad de agresión, mientras que las autoridades saudíes perciben una amenaza estratégica en los rebeldes hutíes. Ante esta nueva escalada, Arabia Saudita ha activado mediaciones regionales e internacionales para contener la crisis y reducir las llamas antes de que la situación se descontrole.