El extraño modelo 3D de la 'Tierra patata' revela una verdad oculta sobre la gravedad

La NASA publicó un geoide que no muestra la forma real de nuestro planeta, sino cómo se distribuiría su superficie si solo actuaran la gravedad y la rotación.

La NASA publicó recientemente un nuevo modelo 3D de la Tierra con una forma irregular parecida a una patata, conocido como geoide, que representa cómo sería la superficie del planeta si estuviera completamente cubierta por agua en reposo y solo actuaran la gravedad y la rotación.

Aunque no muestra la forma real de la Tierra, este mapa sirve para visualizar el nivel medio del mar ideal en todo el planeta, incluso bajo los continentes. Sus deformaciones se deben a la distribución desigual de masas en el interior y en la superficie terrestre. En otras palabras, donde hay materiales más densos, la gravedad tira con más fuerza; donde hay menos masa, tira menos.

La imagen de la 'Tierra patata' difundida por la NASA exagera miles de veces esas diferencias para hacerlas visibles. En realidad, las variaciones del geoide apenas alcanzan unos 191 metros en total: una elevación cerca de Islandia y una depresión al sur de la India, todo ello sobre una esfera de casi 12.750 kilómetros de diámetro.

Según los científicos, esto significa que la Tierra es, en conjunto, más lisa que una bola de billar. También explican que una de las mayores depresiones del geoide se encuentra en el océano Índico, mientras que otra aparece sobre la bahía de Hudson, en Canadá, donde la corteza aún se recupera del peso de un antiguo casquete de hielo.

Para construir este modelo se utilizaron datos de misiones satelitales como GRACE-FO, de la NASA, y GOCE, de la Agencia Espacial Europea. Estos satélites detectan pequeñas alteraciones en sus órbitas causadas por el campo gravitatorio irregular del planeta.

Una útil herramienta

Los investigadores destacan que el geoide es una herramienta fundamental para medir alturas con GPS, estimar la profundidad oceánica en zonas poco exploradas y estudiar la estructura interna de la Tierra, incluso en regiones remotas como la Antártida. También permite seguir cambios temporales relacionados con el movimiento del agua, el deshielo o el levantamiento del terreno tras la retirada de glaciares.

Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!