Un equipo internacional de científicos obtuvo las imágenes más nítidas hasta ahora de la superficie del Sol gracias al telescopio Daniel K. Inouye, situado en Hawái, informó este miércoles la revista Scientific American.
Las fotografías muestran por primera vez remolinos de plasma cerca del borde de una mancha solar. Estos vórtices, de entre 20 y casi 200 kilómetros de diámetro, se forman cuando corrientes de plasma se deslizan a distintas velocidades, en un proceso conocido como inestabilidad de Kelvin-Helmholtz.
El hallazgo, respaldado por simulaciones y publicado en la revista Nature, podría ayudar a entender mejor cómo circula la energía en la fotosfera solar y cómo se generan fenómenos de clima espacial capaces de afectar a la Tierra. "Por primera vez, estas observaciones han resuelto los límites de elementos magnéticos individuales", explicó el astrónomo David Kuridze, del Observatorio Solar Nacional estadounidense (NSO).
Según Kuridze, ahora se sabe que esos bordes no son lisos ni aleatorios, sino estructuras dinámicas y giratorias. Los investigadores creen que estos remolinos podrían "trenzar" los campos magnéticos y liberar energía en forma de llamaradas y eyecciones. "Este descubrimiento es solo una pieza importante de un panorama mucho más amplio, ya sea el origen y la evolución de los eventos de clima espacial o, simplemente, cómo funciona el Sol", afirmó Friedrich Wöger, también del NSO.
Si te ha gustado, ¡compártelo con tus amigos!

