Ocho cuerpos fueron hallados desmembrados y decapitados en fosas comunes hechas en un terreno donde se practicaba la minería ilegal en el sector de Huasipamba, ubicado en la provincia de Azuay, en el centro-sur de Ecuador.
La información la dio a los medios el comandante de la Policía en Azuay, Pablo Inga, quien manifestó que el hallazgo se hizo en un terreno alejado que tienen una "geografía irregular" y cuyo acceso es complicado.
Las autoridades habían recibido la información sobre la desaparición de un grupo de personas el pasado jueves, por lo que iniciaron las investigaciones para dar con ellas.
La Policía determinó que en el terreno donde encontraron los cadáveres no cuenta con permisos para la exploración y explotación minera.
¿Qué encontraron?
Al llegar al lugar, los uniformados observaron que había un campamento de minería ilegal. En el trayecto al intricado terreno se toparon con dos vehículos incinerados en la mitad de la vía.
Posteriormente, los agentes localizaron un espacio donde había terreno movido, por lo que hicieron una excavación. Allí encontraron una primera fosa con cuatro cuerpos "mutilados, maniatados y decapitados", dijo Inga.
En otra área del mismo sitio hallaron una segunda fosa donde había cuatro cuerpos más, uno de ellos femenino.
Los cadáveres desmembrados estaban enterrados a dos metros de profundidad y no presentaban heridas por arma de fuego. Según detalló el comandante de la Policía de Azuay, todos tenían "lesiones de arma blanca, posiblemente un machete".
Por ahora, le corresponde a Medicina Legal realizar el proceso de identificación de las víctimas, cuya data de muerte es de 48 horas.


