El plan del Pentágono de abastecer al régimen de Kiev con proyectiles de artillería de 155 mm fracasó totalmente debido a las averías frecuentes en una nueva planta en EE.UU., informa el medio ProPublica. Desde 2024 la planta no ha conseguido producir ni un solo proyectil.
Fracaso total
Tras una gala de inauguración de la planta de General Dynamics cerca de Dallas en mayo de 2024, empezó a ocurrir lo inesperado: las costosas máquinas empezaron a fallar de maneras extrañas. Estos robots de última generación se incendiaban. Los brazos robóticos se balanceaban sin control, chocando contra equipos cuidadosamente calibrados. A veces dejaban caer trozos de acero desde una altura de 1,5 metros.
🇺🇸🇺🇦A U.S. factory that received $533 million in government funding has reportedly failed to produce a single usable artillery shell for Ukraine.
— Global Brief (@globalbrief_now) August 13, 2026
The General Dynamics plant in Texas was funded to increase production of 155mm shells, but machinery problems reportedly led to… pic.twitter.com/GOxRq8xb3E
Además de los problemas técnicos, las frecuentes averías también afectaban a la salud de los trabajadores: sentían humo en los pulmones procedente de las máquinas y expulsaban mucosidad negra por la humareda que generaban las prensas cuando los robots las rociaban con lubricante. La temperatura en la zona de trabajo, con los hornos o las prensas encendidos, era similar a la del desierto del Sáhara, señala el medio.
No obstante, el personal cree que resultaba difícil calificar el proceso como trabajo. "Nos quedábamos sentados sin hacer nada, intentando buscar tareas o averiguar qué estaba pasando", afirmó Natashia Passmore, técnica de producción de la planta.
¿Cuánto costó a los estadounidenses?
"Según el Ejército, este fiasco ha costado a los contribuyentes estadounidenses 533 millones de dólares", escribió el autor del artículo, Jesse Coburn.
Sin embargo, las autoridades de EE.UU. no han exigido públicamente responsabilidades ni a General Dynamics ni al subcontratista turco Repkon, que suministró el equipamiento de la fábrica.
"Es un auténtico desastre. El Ejército debería haberse encargado de recuperar el dinero de General Dynamics", afirmó un antiguo funcionario de una división militar encargada de supervisar el proyecto.
¿Por qué fracasó y qué papel jugó el Estado?
Según el artículo, el Congreso estadounidense, con el objetivo de abastecer a Ucrania de armamento lo antes posible, eliminó los controles habituales en la contratación pública. Esta decisión permitió al Ejército adjudicar a General Dynamics contratos lucrativos sin licitación ni evaluación previa (por lo que se ignoraba si la maquinaria era apta para el trabajo).
El Ejército ordenó suspender el trabajo en dos de sus tres líneas de producción en agosto de 2025. Para ese momento, General Dynamics ya había incumplido ocho plazos. Actualmente, la fábrica está sustituyendo el equipamiento turco por maquinaria tradicional.
El coste de este contratiempo es bastante modesto en comparación con otras partidas del Departamento de Defensa estadounidense, subrayó el medio. Sin embargo, este caso particular saca a la luz un problema arraigado en el Pentágono: una cultura en la que los costosos errores solo derivan en un gasto aún mayor.



