El senador estadounidense Richard Blumenthal exigió este miércoles al Pentágono explicaciones urgentes sobre las condiciones extremas que, según reportes, sufre la tripulación del portaviones USS Abraham Lincoln.
El buque —que desde hace meses se encuentra en el mar Arábigo para respaldar las operaciones militares de EE.UU. contra Irán— superó los 250 días de despliegue total y batió un récord al sumar más de 200 días de navegación ininterrumpida sin tocar puerto.
Mediante una carta al secretario de Guerra, Pete Hegseth, y al titular interino de la Marina de EE.UU., Hung Cao, el legislador basó su denuncia en "informes generalizados de escasez de suministros básicos, contaminación del agua, problemas de plomería, deterioro de la salud mental, preocupaciones de seguridad en la cubierta e interrupciones en el sistema de correo".
Al límite de las capacidades
Previsto inicialmente para siete meses, este despliegue prolongado amenaza con volverse la norma, alertó Blumenthal, al advertir que la retención del buque agrava los riesgos de marineros que operan entre "motores a reacción, combustible, armas, maquinaria pesada, sistemas eléctricos y propulsión nuclear". Para evitar una futura crisis de preparación militar, el senador fijó al Pentágono el 27 de agosto como plazo máximo para responder seis preguntas clave.
Exige aclarar el objetivo estratégico de la misión, detallar los problemas de habitabilidad, revelar las métricas de fatiga extrema y precisar los planes futuros de presencia de la fuerza de ataque en Oriente Medio, las rotaciones anticipadas y cómo esto afectará a otros teatros de operaciones como el Indopacífico.
Por su parte, la Marina de EE.UU. en un comentario al portal Task & Purpose negó la existencia de "un aumento en las ideas suicidas o intentos de suicidio reportados a bordo del barco". Aunque sí reconoció interrupciones en el correo y alteraciones en las cadenas de reabastecimiento.