"No fuimos nosotros quienes empezamos esto": Rusia responde a los llamamientos de Turquía sobre el mar Negro

Lavrov denunció que Ankara y Washington guardan silencio ante los ataques ucranianos contra buques e infraestructuras vinculados a sus propios intereses.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, respondió a la declaración de Turquía sobre la necesidad de garantizar la seguridad en el mar Negro.

"Ahora nuestros colegas turcos vuelven a hablar de la necesidad de llegar a algún tipo de acuerdo para que la navegación no sea objeto de ataques. Pero nosotros no fuimos quienes empezamos esto", dijo el canciller este viernes en una nueva entrevista con la Red Rusa de Radiodifusión y Televisión.

"Cuando un dron de las Fuerzas Armadas de Ucrania ataca un granelero turco, un petrolero o un buque civil, y cuando esos mismos drones atacan en repetidas ocasiones las infraestructuras del Consorcio del Oleoducto del Caspio en el mar Caspio, impactando directamente contra buques relacionados con las empresas estadounidenses Chevron y ExxonMobil, ni Turquía ni Estados Unidos declaran públicamente que estas acciones de los terroristas ucranianos sean inaceptables", denunció.

El ministro de Exteriores de Rusia señaló que Turquía y Estados Unidos han transmitido mensajes a Kiev para que no ataque infraestructuras y buques vinculados a sus intereses. Según el canciller ruso, Ankara le comunicó a Moscú que había advertido a las autoridades ucranianas que no atacaran el Consorcio del Oleoducto del Caspio, mientras que el vicepresidente de EE.UU., J.D. Vance, habría enviado un mensaje similar a Vladímir Zelenski.

"Pero públicamente todos guardan silencio. Esto también es revelador", afirmó Lavrov. El ministro añadió que, según información que se dio a conocer, el régimen de Zelenski no se comprometió a detener los ataques, sino únicamente a dejar de atacar aquellos buques que "no tengan relación con la Federación de Rusia". "Y, aparentemente, esta explicación fue considerada aceptable", sostuvo.

Lavrov también destacó que Rusia y Turquía mantienen una amplia agenda bilateral y apuntó que las relaciones de Ankara con la OTAN y la Unión Europea inevitablemente dejan "ciertas secuelas" en su política exterior.

Hablando con más detalle de la política exterior de Ankara, Lavrov manifestó: "Turquía quiere ser miembro de la OTAN como el mayor Ejército del bloque y mantener relaciones con la Unión Europea, aunque en el fondo sabe que nunca será aceptada en la UE". "Quiere mantener buenas relaciones con Rusia porque tenemos muchos proyectos económicos y mucha historia en común: el Cáucaso, el mar Negro. Turquía está sinceramente interesada en un mar Negro estable", aseveró.