El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, condenó este lunes el ataque con drones contra la oficina del primer ministro del Gobierno Regional del Kurdistán (GRK), Masrour Barzani, y contra la vivienda del jefe de inteligencia de esa región del norte de Irak.
"Nada justifica el ataque temerario contra la oficina del primer ministro Barzani", escribió Araghchi en sus redes sociales. Además, pidió a la población kurda mantenerse "alerta ante las maniobras de falsa bandera para sembrar la discordia entre vecinos".
El canciller iraní recordó que su país protegió a los kurdos tanto frente al Gobierno del expresidente iraquí Saddam Hussein como ante el Estado Islámico*, y expresó su agradecimiento por el papel de la población kurda en la seguridad de la frontera entre Irán e Irak.
Operaciones de "falsa bandera"
Previamente, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, calificó el ataque de "sumamente sospechoso" y afirmó que parecía estar dirigido a dañar las "relaciones fraternales" entre Irán e Irak. En ese orden, sostuvo que ambos países deben colaborar para neutralizar las "conspiraciones siniestras" de enemigos comunes que, según dijo, buscan sembrar división.
Baghaei aludió a recientes advertencias de responsables iraquíes, entre ellos el asesor de seguridad nacional, Qasim al Aboudi, sobre la presencia de células vinculadas a actores extranjeros en la región. Según el portavoz, la inteligencia iraquí atribuye a esos grupos la planificación de operaciones de "falsa bandera".
La Agencia de Seguridad del GRK informó que no se registraron víctimas y señaló que el ataque fue lanzado desde territorio iraní, aunque no precisó si los drones alcanzaron su objetivo. Ningún grupo reivindicó la autoría. Tras lo ocurrido, el ministro de Exteriores iraquí, Fuad Hussein, habló por teléfono con Araghchi.
Durante la conversación, condenó el "ataque injustificado" y pidió a Teherán que aclarara su posición oficial, al advertir que ese tipo de acciones supone una "escalada peligrosa" para la seguridad de Irak y la estabilidad regional. Araghchi respondió que no hay "ninguna justificación" para lo sucedido, dado el nivel de cooperación entre Irán y el GRK, especialmente con los dos principales partidos políticos de la región.
El factor kurdo
- Teherán considera a los grupos opositores kurdos como una amenaza persistente para su seguridad. Esta etnia, que carece de Estado propio y se encuentra dispersa entre Turquía, Irak, Siria e Irán, ha protagonizado múltiples levantamientos en territorio iraní y mantiene un histórico reclamo separatista.
- Según medios estadounidenses, la Administración Trump evaluó la posibilidad de utilizar a estas milicias kurdas en una invasión contra Irán, con el fin de desestabilizar y provocar el colapso del gobierno persa, aunque el plan nunca se llevó a cabo.
- Al inicio del conflicto con el país persa, Estados Unidos mantenía un despliegue militar significativo en el Kurdistán iraquí, una región semiautónoma en el norte de Irak. Para Irán, esta zona reviste una importancia estratégica por tres razones principales: limita con su territorio, alberga a grupos opositores kurdos y podría servir como base para operaciones de sus adversarios. Sin embargo, Washington y Bagdad acordaron la retirada completa de las tropas estadounidenses de Irak, cuyo plazo final está fijado para el 30 de septiembre de 2026.
*Reconocido como grupo terrorista en Rusia y prohibido en su territorio.



