De izquierda a ultraderecha: El péndulo político de Nadia Beller, activista boliviana atacada a balazos

La mujer alcanzó notoriedad al acusar a su pareja Fernando Cerimedo, un reconocido asesor de la ultraderecha latinoamericana, de haber intentado matarla.

El ataque a balazos que sufriera la activista política boliviana Nadia Beller ha desatado un escándalo político que ha trascendido su país de origen y, de momento, se salda con su reclusión hospitalaria y la detención de su pareja, el consultor argentino Fernando Cerimedo, quien figura como investigado por su presunta vinculación con el atentado.

La mujer encabezó titulares al destapar, desde una cama de hospital, numerosos señalamientos que involucran a Cerimedo, quien hasta su detención figuraba como asesor personal del presidente Rodrigo Paz y tiene relaciones comprobadas con campañas de redes favorables a otros mandatarios derechistas de la región, como Javier Milei y Jair Bolsonaro.

Es, asimismo, fundador de La Derecha Diario, un portal señalado por difundir desinformación y propagandizar la agenda ultraconservadora en los países hispanohablantes, por medio de la amplificación de los logros –reales o percibidos– de las administraciones ultraderechistas y el denuesto de las ideas y de los líderes de izquierda.

Beller afirmó que su compañero sentimental quiso matarla a raíz de una discusión que sostuvieran el pasado viernes por causa de los reclamos que ella le formulara en razón de sus prolongadas ausencias en el extranjero, traducidas en la desatención a su embarazo. Según sus palabras, la disputa subió de tono y ella amenazó con denunciarlo por una tentativa de feminicidio de la que fue víctima y que habría sido ocultada con la ayuda de altas autoridades bolivianas.

"Discutimos y, al final, le dije: 'No te vas a acercar ni a mí ni a mi hijo'. Él me dijo: 'Yo me voy a hacer cargo del bebé, no me lo puedes impedir'. Y yo le dije: 'Voy a denunciarte por violencia'. Es un hecho anterior. Él cometió una tentativa de feminicidio que tapó. El ministro de Gobierno, un operador del presidente [Rodrigo Paz], el médico del presidente [Paz] y otro asesor del presidente. Ellos se ocuparon de que se vaya (sic) la Policía, que no quede ningún registro en la Fiscalía", aseguró en una conversación con el medio A24.

Abogada, constitucionalista y analista

Beller es oriunda de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, conocido bastión de la ultraderecha boliviana. Se sabe que es abogada y que en 2019 aspiró a una curul en la Asamblea Legislativa Plurinacional en las listas del para entonces gobernante Movimiento al Socialismo (MAS), recoge Ámbito.

No obstante, su emergencia en la esfera mediática de Bolivia corresponde a un momento anterior, establecido sin muchas precisiones durante el segundo mandato del expresidente Evo Morales. En aquel momento, se presentaba como una constitucionalista y analista política escorada a la izquierda, aunque sin filiación partidista conocida.

"En lo público, Nadia Beller aparece bajo el tiempo del MAS, del Gobierno de Evo Morales. Yo tengo conocimiento como periodista. En ese momento, trabajando para La Razón, […] me llegan un par de artículos [de Beller]. Luego, ella misma va mandando sus textos para apoyar estas ideas. Es la primera etapa de Nadia Beller: abogada, una persona que va reflexionando sobre los temas del país. Publica en La Razón, publica en otros medios", refirió en una entrevista Claudia Benavente, periodista y exdirectora del diario boliviano La Razón.

Aunque Benavente admitió que conserva "vagos recuerdos" de esa época, asegura que no la recuerda "como opositora al Gobierno del MAS". "[Era] más bien autora de textos, en tanto que abogada, sobre temas constitucionales. Después se da a conocer como candidata a diputada por el MAS", puntualizó.

Voltereta política

En 2019, Bolivia atravesó una aguda crisis política que terminó con la renuncia forzada de Morales, de su vicepresidente, Álvaro García Linera, así como de otros altos cargos de esa gestión, tras haber sido acusados infundamentadamente por una misión de observación electoral de la Organización de Estados Americanos de haber perpetrado un fraude y en medio de una ola de violencia política alimentada por ese relato, que luego se demostraría falso.

De seguidas se instaló un Gobierno de facto liderado por Jeanine Áñez. En ese contexto –y para sorpresa de muchos, apuntó Benavente–, Beller apareció al lado de Luis Fernando Camacho, exgobernador de Santa Cruz y una de las figuras más prominentes de la oposición ultraderechista contra el MAS, en interés de ofrecerse como figura mediadora.

"Nadia Beller aparece junto a Luis Fernando Camacho, más crítica con el Gobierno de Evo Morales. […] Se acerca a él para plantearle ser una ficha de conexión, una pieza intermedia para dialogar, para pacificar el país en los términos que lo plantea Camacho. Le habría ofrecido hacer puente con los actores fundamentales de ese 'masismo', de ese 'evismo' que estaba cayéndose", relató la periodista.

Según la reconstrucción de Benavente, Beller abandonó rápidamente cualquier pretensión de mediación y, en su lugar, apareció fotografiada junto a Áñez y a su ministro de Gobierno, Arturo Murillo, sindicado por su presunta responsabilidad en la masacre de Senkata, en la que las fuerzas policiales y militares arremetieron contra manifestantes pacíficos partidarios de Morales en El Alto. En el incidente, cuyo juicio sigue en proceso, 136 personas fueron asesinadas y más de 800 resultaron lesionadas.

Tras el regreso del MAS a la presidencia, esta vez de la mano de Luis Arce, la activista optó por mantener un perfil más bajo, al limitarse a comparecer ocasionalmente como analista en platós televisivos cruceños y sin mostrar una adhesión partidista abierta, sostuvo Benavides, quien descartó que el contacto entre Beller y Cerimedo se haya producido antes del ascenso de Paz al poder. De ser cierto, eso indicaría que el vínculo entre ambos es relativamente reciente, pues el mandatario asumió funciones a inicios de noviembre de 2025.