Dosis altas de vitamina D podrían mejorar la función cognitiva en personas con riesgo de demencia, según un estudio realizado por la Universidad Emory de Atlanta (EE.UU.).
Los expertos llegaron a esa conclusión tras comparar los datos de 54 adultos con trastornos del sueño y deterioro cognitivo leve —dos características distintivas de la demencia temprana— con los de personas que no la tomaban, detalló en un comunicado la institución.
El estudio, publicado en Sleep Medicine, observó que aquellos que tomaban al menos 5000 UI de vitamina D diariamente obtuvieron una puntuación un 13 % superior en la Evaluación Cognitiva de Montreal (MoCA, una herramienta para identificar el riesgo de desarrollar demencia) que quienes no la tomaban, incluso tras considerar otros factores.
Sin embargo, dosis más bajas no mostraron dicha relación.
El estudio destaca la importancia del momento de la ingesta: durante el deterioro cognitivo leve (DCL), etapa intermedia entre el envejecimiento cognitivo normal y la demencia, puede ser particularmente beneficioso tomar vitamina D.
Los científicos también concluyeron que la forma de vitamina D —D2 o D3— no influyó en los resultados de las personas estudiadas.