La expulsión de 10 diplomáticos rusos de Hungría afectará negativamente a todos los aspectos de las relaciones entre ambos países, afirmó este miércoles el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov.
"En cuanto a esta decisión en concreto, por supuesto que se le dará una respuesta adecuada. Estas acciones no quedarán sin respuesta", agregó el funcionario.
Rusia mantiene su disposición a desarrollar contactos con Hungría y no desea perjudicar las relaciones bilaterales, aseguró.
Budapest anunció este martes la expulsión de los diplomáticos, justificada porque ellos supuestamente "han llevado a cabo en Hungría actividades que, con arreglo a la Convención de Viena, no son aceptables". No obstante, la decisión no supone la ruptura de relaciones diplomáticas y "Hungría desea mantener el diálogo necesario, en un marco de respeto mutuo y cumplimiento de las normas", señaló la ministra de Asuntos Exteriores, Anita Orbán.
Por su parte, la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, había prometido que "la respuesta al 'lobby' rusófobo de Budapest será dura y dolorosa".