El observador internacional y presidente del Consejo de Expertos Electorales de Latinoamérica, Nicanor Moscoso, destacó en una entrevista con RT la organización y eficiencia que, según su evaluación, caracteriza el proceso electoral en Rusia, y afirmó que los temores a posibles consecuencias políticas han impedido a otros veedores acudir a los comicios.
A su juicio, muchos observadores de América Latina, Europa y Estados Unidos querrían acudir a Rusia, pero temen posibles sanciones o consecuencias políticas debido a la "hegemonía que ejerce Estados Unidos sobre América Latina". "No vienen no porque no quieren venir a la Federación Rusa, sino por los temores de lo que les pueda suceder por venir a una elección en este país", afirmó.
Moscoso agregó que esas posibles consecuencias podrían darse incluso dentro de los propios países de origen de los observadores, por lo que algunas personas prefieren no asumir riesgos. "La gente prefiere, ante el temor, no arriesgarse", sostuvo.
Una combinación de mecanismos tecnológicos y tradicionales
Por otro lado, Moscoso señaló que las mesas electorales que visitó estaban organizadas y que sus integrantes se encontraban plenamente capacitados para recibir los votos, realizar el escrutinio y emitir los resultados. También resaltó que el material electoral había sido entregado un día antes de la votación.
El veedor electoral destacó además la combinación de mecanismos tecnológicos y tradicionales, entre ellos el voto electrónico mediante un sistema similar a un cajero automático y la posibilidad de sufragar mediante una papeleta convencional.
Elecciones en medio de ataques de Kiev
Por su parte, la presidenta de la Comisión Electoral Central de Rusia, Ela Pamfílova, informó que un total de 1.126 observadores internacionales acudieron al país para las elecciones a la Duma Estatal. De ellos, alrededor de 40 eran representantes, expertos y observadores procedentes de países europeos y de Estados Unidos. Añadió que los observadores internacionales llegaron desde un total de 133 países.
Las elecciones se celebraron en medio de masivos ataques de las tropas del régimen de Kiev contra la infraestructura civil en las regiones fronterizas rusas, así como en la capital del país. En particular, entre el sábado y la mañana del domingo, la defensa aérea interceptó más de 1.600 drones en todos los frentes, de los cuales 450 fueron abatidos cuando se aproximaban a Moscú.
Asimismo, Pamfílova denunció "más de 1.000 oleadas" de ciberataques al sistema electoral desde el extranjero, en particular, el Reino Unido, Ucrania, Brasil, Indonesia y la India. "También se observó tráfico con direcciones IP rusas falsificadas desde nodos internacionales", agregó.


