Reconocido profesor de EE.UU. regresa de Moscú y desmiente la narrativa occidental sobre Rusia

John Mearsheimer enumeró los aspectos que más le sorprendieron de su visita a Moscú y San Petersburgo y analizó su conversación con el canciller ruso Serguéi Lavrov.
Resumen generado por IA
  • El politólogo estadounidense John Mearsheimer relató que en su reciente viaje a Moscú y San Petersburgo la vida le pareció completamente normal, sin apenas indicios de dificultades económicas.
  • El único efecto visible de las sanciones y del conflicto que observó fueron filas de automóviles en algunas gasolineras, aunque admitió que no visitó zonas rurales.
  • Le parecieron ciudades más limpias y probablemente más seguras que Chicago o Nueva York, y no percibió que el conflicto ucraniano interfiriera en la vida cotidiana.
  • Tras reunirse con el canciller Serguéi Lavrov, lo calificó de figura de línea dura que considera que la diplomacia con Occidente no conducirá a ninguna parte.

El politólogo estadounidense y profesor de la Universidad de Chicago, John Mearsheimer, ha compartido las impresiones que le dejó un reciente viaje a Moscú y San Petersburgo, donde se topó con una imagen muy distinta de Rusia de la que suele proyectarse en Occidente.

En una entrevista con Glenn Diesen, politólogo y profesor noruego, Mearsheimer dijo no haber visto apenas indicios de que la economía rusa atraviese dificultades.

"Si caminabas por las calles y entrabas en grandes almacenes, farmacias o tiendas, la vida parecía completamente normal", relató. La experiencia no era muy diferente de la de pasear por Chicago o Nueva York, aunque destacó una diferencia: las dos ciudades rusas le parecieron "más limpias" que las estadounidenses y "probablemente también más seguras".

Asimismo, relató que, al conversar con la población sobre el conflicto ucraniano, no tuvo la impresión de que este interfiriera de manera significativa en su vida cotidiana. Mearsheimer aclaró, no obstante, que su impresión no es completa, ya que no visitó las zonas rurales.

El politólogo señaló que el único efecto visible de las sanciones y del conflicto que pudo observar fueron las filas de automóviles en algunas gasolineras. Más allá de esto, asegura no haber encontrado indicios de que la economía rusa esté en problemas. Asimismo, apuntó que ninguna de las personas con las que habló le dijeron que Rusia esté atravesando dificultades. 

Sobre su encuentro con el ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, indicó que la conversación confirmó la impresión previa que tenía sobre la postura del canciller ruso respecto al conflicto. Lo calificó de "figura claramente de línea dura" y señaló que, a su juicio, Lavrov considera que "la diplomacia con Occidente no conducirá a ninguna parte". Según Mearsheimer, el ministro busca que cualquier eventual acuerdo deje a Rusia protegida frente a futuros ataques procedentes de Ucrania y los países europeos.