El consorcio estatal ruso Rostec ha informado que su Centro de Fabricación Aditiva de United Engine Corporation (UEC) ha logrado imprimir en 3D en un solo día un gran lote de frenos de boca y compensadores para armas ligeras de infantería, capaces además de suprimir el fogonazo del disparo.
La impresión se realizó con polvo de titanio de producción nacional mediante fusión selectiva por láser. El resultado del experimento ha sido un dispositivo de alta calidad, significativamente más ligero que sus versiones de producción tradicional. Cada pieza pesa menos de 300 gramos.
El dispositivo se acopla al cañón, sofoca el destello y reduce el retroceso. Presenta una geometría compleja: tabiques de relieve sofisticado, canales y orificios angulares.
Los métodos tradicionales para producir un componente de este tipo son más lentos y costosos. Además, el producto resultante suele presentar desviaciones geométricas y de rendimiento.

