El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, denunció este martes el método usado por los medios occidentales para fabricar "rápidamente" noticias falsas.
"Todo el sentido de la política informativa occidental consiste en fabricar rápidamente una falsedad, inflarla hasta convertirla en una catástrofe universal en uno, dos o tres días, y cerrar el acceso a valoraciones alternativas, a informaciones alternativas sobre el episodio concreto que en este caso se infla", declaró Lavrov este martes en la inauguración de un foro internacional sobre medios.
🇷🇺🎙 Lavrov: Occidente ignora atrocidades de Kiev contra civiles rusos pic.twitter.com/WJDgZeDpVZ
— Errete en Español (@erreteespanol) September 22, 2026
Después, "lo apartan a un lado en sus acciones informativas, en el mejor de los casos a las últimas páginas, con letra pequeña", agregó.
"Y el espacio mediático occidental, la industria occidental en este ámbito, incluido el de entretenimiento, prepararon durante mucho tiempo y de manera persistente a la población de sus países para percibir cualquier cliché antirruso, incluso el más disparatado, cualquier fantasía. Eso continúa hasta hoy", señaló el ministro.
En este contexto, apuntó que los medios occidentales "han educado a una parte considerable de la sociedad en ese espíritu". "Así que, como se suele decir, su trabajo no fue en vano", apuntó.
"Por justicia debo señalar que la sociedad en Occidente últimamente también está compuesta por personas que empezaron a hacer preguntas incómodas. Sabemos, por ejemplo, cómo preguntan a los gobiernos occidentales acerca de por qué se silencian los actos del terrorismo ucraniano contra los habitantes civiles de ciudades rusas", afirmó el canciller.
En este sentido, recordó "el escandaloso atentado terrorista" en una residencia estudiantil en Starobelsk perpetrado en mayo en el que murieron 21 personas y que dejó más de 40 heridos. "No provocó ninguna condena por parte de los gobiernos occidentales", denunció.
Este atentado tampoco fue denunciado por parte de las estructuras internacionales controladas por Occidente, indicó Lavrov. "Y no se reflejó de ningún modo en los resúmenes informativos de los medios occidentales. Simplemente, lo ignoraron. Cuatro drones mortíferos golpearon un objetivo abiertamente civil, una residencia universitaria y edificios administrativos. En Occidente, silencio. Además, golpearon de noche, cuando los adolescentes dormían y todos fueron asesinados", recordó.
El ministro también condenó "el silencio absoluto, el aumento de la retórica antirrusa y la elusión de una conversación honesta" por parte de la prensa occidental.
"Hoy se ha puesto de moda en los medios occidentales el tema de los drones rusos que, supuestamente, aparecen aquí y allá en países de Europa y atacan algunos objetivos en el territorio de esos países. Pero cada vez resulta que, o bien no era un dron, o bien era un dron ucraniano, o bien un dron que es difícil identificar como perteneciente a la Federación de Rusia", argumentó.
Según dijo el ministro, "los detalles ya no interesan a nadie". "Se juegan cartas informativas. Uno, dos, tres días, y luego la noticia se desliza a las últimas páginas de los periódicos, a algunos recovecos insondables" de los medios, añadió.
"Mientras tanto, como ha ocurrido ahora en Alemania, aferrándose a esa falsedad expulsan a nuestros diplomáticos y cierran oficinas diplomáticas y consulares, así como centros culturales", subrayó.
Asimismo, el jefe de la diplomacia rusa evocó la escenificación del supuesto asesinato de civiles en Bucha, en la provincia de Kiev, que definió como "la farsa más cínica".
El canciller recordó la esencia y la cronología de los acontecimientos, que coincidieron con las negociaciones de Estambul, a finales de marzo y comienzos de abril de 2022, cuando Moscú y Kiev rubricaron un documento como base de un futuro tratado y se preparaba la firma.
Como gesto de buena voluntad, las fuerzas rusas fueron retiradas del área, "partiendo del hecho de que todos debían estar honestamente interesados en la paz", continuó Lavrov. "Dos días después, apareció en televisión el jefe de esa localidad, quien declaró con orgullo que la parte ucraniana había recuperado por completo el control de la ciudad, que allí ya no había soldados rusos. Y la grabación se hacía en la calle, en la calle central de esa localidad, una calle ancha, absolutamente vacía", subrayó.
"Tres días después de la retirada de nuestras unidades de allí, apareció una brigada de la BBC que transmitió de inmediato un reportaje mostrando la misma calle, en cuyas cunetas estaban cuidadosamente colocados decenas de cadáveres con ropa muy limpia, a pesar de que alrededor había barro y suciedad", detalló. "De inmediato, se desató la histeria antirrusa y se anunciaron nuevas sanciones como castigo", agregó.
En respuesta a esas acusaciones y a esas sanciones, Rusia solicitó la lista de nombres de las personas cuyos cadáveres mostró la BBC, "que convenientemente se encontraba en el lugar y en el momento adecuados", dijo el ministro, recalcando que la respuesta fue un "silencio absoluto".
Además, el canciller ruso explicó que se dirigió en reiteradas ocasiones al secretario general de la ONU, António Guterres, con la misma petición, sin que se produjera "ninguna reacción".
"En diciembre de 2022, con el beneplácito del señor [António] Guterres, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos publicó un informe que, una vez más, contenía acusaciones infundadas contra las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa. Fue como si no hubiéramos presentado ninguna solicitud a lo largo de todo el año 2022. Y este informe no contiene ni una sola prueba, no se realizó ni una sola verificación de los datos que figuran en el documento, ni la dirección de la organización planteó una sola pregunta. El informe se limita a repetir lo que mostró la BBC, enfatizó.
Según el ministro, tampoco entiende por qué en relación con este supuesto asesinato de civiles no se menciona una única cifra. "Unas veces son 21 personas, otras 590, otras 1365", denunció.
A continuación, Lavrov cómo esa historia "simplemente desapareció del espacio mediático internacional, como si nunca hubiera existido". "Pero nosotros no dejamos el asunto. Cada año le recuerdo al señor Guterres que no estaría mal explicar finalmente a la comunidad mundial, o al menos a la Federación de Rusia, a la que acusaron de todos los pecados mortales, qué fue lo que realmente ocurrió allí y quiénes fueron mostrados allí", añadió.
"En mayo de este año envié al señor Guterres 12 preguntas sumamente concretas", anunció el canciller. "Pero esa carta mía con 12 preguntas concretas el señor Guterres la respondió con una contestación formal. Y, en general, nuestra comunicación de muchos años con él sobre este episodio concreto muestra que el jefe saliente de la Secretaría de la ONU, como solemos decir nosotros, francamente se contradice en sus declaraciones", resumió.



