En medio de la continúa presión de EE.UU. contra Cuba, que la administración de Donald Trump ha intensificado en los últimos meses, el secretario de Estado, Marco Rubio, manifestó que el país caribeño tiene oportunidad de hacer "cambios".
"Tienen la oportunidad de hacer cambios. Pueden empezar a poner a su país en una trayectoria irreversible al progreso y un futuro mejor", expresó el funcionario a la prensa, tras repetir el discurso de que "la Revolución Cubana ha fracasado".
Señaló que esos cambios implicarían "libertad política y económica, sin duda". "Estamos abiertos a adoptar medidas que impulsen ese proceso de cambio", enfatizó.
En ese sentido, mencionó que empresas estadounidenses "podrían desempeñar un papel positivo en un futuro de Cuba"; así como la comunidad cubana que vive fuera de la isla y compañías de otras partes del mundo, "que podrían contribuir igualmente".
No obstante, él mismo reconoció las limitaciones que tienen, por ejemplo, las empresas estadounidenses para operar con Cuba, gracias a lo establecido en la Ley Helms-Burton, que continúa y refuerza el embargo de Washington hacia la mayor de las Antillas.
"Por lo tanto, existen limitaciones sustanciales a lo que cualquier empresa estadounidense puede hacer en Cuba, ya que la Ley Helms-Burton —una ley aprobada por el Congreso y que sigue vigente— lo restringe. Esta ley establece que deben cumplirse ciertas condiciones para que esa interacción comercial pueda llevarse a cabo", explicó.
Mayor presión
El martes, durante su discurso en el 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, Trump insistió que su administración busca "un cambio fundamental" en Cuba, reconociendo que ejerce presión para ello, "la mayor a la que ha estado sometido jamás".
Previo a su discurso, intervino en el mismo recinto el presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva, quien denunció el "horror" que implica el bloqueo económico, energético y comercial que EE.UU. ha recrudecido contra Cuba durante el Gobierno de Trump.
"En Cuba, el mundo observa con horror el castigo colectivo se impone a 10 millones de personas, a través de un embargo económico y un cerco energético ilegales", manifestó el brasileño.
Cerco contra Cuba
- El pasado 29 de enero, el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que declara una "emergencia nacional" ante la supuesta "amenaza inusual y extraordinaria" que, según la Casa Blanca, representaría Cuba para la seguridad del país norteamericano y la región. El texto acusa al Gobierno cubano de alinearse con "numerosos países hostiles", de acoger a "grupos terroristas transnacionales" y de permitir el despliegue en la isla de "sofisticadas capacidades militares y de inteligencia" de Rusia y China.
- Sobre esas bases, se anunció la imposición de aranceles a los países que vendan petróleo a la nación antillana, a lo que se suman amenazas de represalias contra aquellos que actúen contra la orden ejecutiva de la Casa Blanca.
- El paso se da en medio de una escalada entre Washington y La Habana, que, sistemáticamente, ha rechazado esas alegaciones y ha advertido que defenderá su integridad territorial. El presidente de Cuba respondió que "esta nueva medida evidencia la naturaleza fascista, criminal y genocida de una camarilla que ha secuestrado los intereses del pueblo estadounidense con fines puramente personales".
- El pasado 7 de marzo, Trump anunció que "un gran cambio pronto llegará a Cuba", que —añadió— está llegando "al final del camino".
- EE.UU. mantiene el bloqueo económico y comercial contra Cuba desde hace más de seis décadas. El embargo, que afecta gravemente a la economía del país, fue ahora reforzado con numerosas medidas coercitivas y unilaterales.