El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró durante una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU que Rusia no tiene intención de suspender la operación militar especial durante las negociaciones sobre Ucrania.
"Rusia, y así lo ha respaldado en reiteradas ocasiones el presidente Putin, está dispuesta a negociar para alcanzar precisamente una paz duradera y justa", afirmó, señalando que tanto Donald Trump como Vladímir Putin han subrayado la necesidad de lograr ese objetivo.
"Sin embargo, habiendo aprendido de la amarga experiencia, no haremos ninguna pausa en la operación militar especial durante el período de las negociaciones, sea cual sea su formato", añadió, subrayando que eso es precisamente lo que desean los países europeos.
"Con el mismo objetivo, bastante sencillo: ganar tiempo y reponer los agotados arsenales militares del régimen de Kiev, que, llevado por la desesperación, hace tiempo que ha recurrido abiertamente a métodos terroristas", señaló el canciller ruso, apuntando a los verdaderos objetivos de esta iniciativa.
Reponer las reservas bajo la apariencia de un alto el fuego
Anteriormente, el ministro de Asuntos Exteriores de Ucrania, Andréi Sibiga, afirmó que Kiev había aceptado un "alto el fuego total, inmediato e incondicional". Desde el Kremlin señalaron una contradicción entre esta declaración y la retórica de Zelenski.
"Hace apenas unos días, durante su intervención en un acto, el señor Zelenski declaró que necesitaba otros 40 días para infligir daños a la economía rusa. Sin embargo, sus declaraciones sobre si continuar o detener la guerra son contradictorias de un día para el otro. Ese es el primer punto", dijo el portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, a la prensa.
"En segundo lugar, el presidente [ruso Vladímir] Putin y la parte rusa han sostenido sistemáticamente que abogamos por una paz duradera —una paz sólida—, y no por una simple tregua que, en esencia, no lograría nada", agregó.
- El jefe del Estado ruso, Vladímir Putin, ha manifestado en reiteradas ocasiones que Moscú está comprometido a encontrar una solución diplomática a la crisis ucraniana. Así, ha enfatizado que, en primer lugar, hay que garantizar la seguridad de Rusia a largo plazo, por lo que es importante eliminar las causas profundas del conflicto, entre ellas la expansión de la OTAN, que Moscú percibe como una amenaza, y la violación de los derechos de la población rusoparlante en Ucrania.
- La propuesta rusa contempla que Kiev retire completamente sus tropas de las repúblicas populares de Donetsk y Lugansk y de las provincias de Zaporozhie y Jersón (incorporadas después de consultas populares en 2022), y que reconozca esos territorios, así como Crimea y Sebastopol, como sujetos de la Federación de Rusia. Además, deben garantizarse la neutralidad, la no alineación, la desnuclearización, la desmilitarización y la desnazificación de Ucrania.
A pesar de su difícil situación en el campo de batalla, Kiev sigue rechazando la retirada de sus tropas de Donbass. Mientras, Moscú insiste en que se trata de una de las principales condiciones para un eventual acuerdo de paz. Desde el Kremlin explican reiteradamente que Vladímir Zelenski puede poner fin al conflicto armado con Rusia en un solo día ordenando a las tropas ucranianas que se retiren de la zona.



