Tucker Carlson cuestiona el foco sobre Ormuz y apunta a una cuestión energética ignorada

"A veces ocurre que quizá estemos hablando de las cosas equivocadas", sugirió el periodista.

El estrecho de Ormuz no es el principal problema derivado de la guerra contra Irán, según el periodista Tucker Carlson, quien en su nuevo video del jueves puso el foco en los daños sufridos por las refinerías de petróleo tanto en la República Islámica como en Rusia y en las consecuencias que estos ataques pueden tener para el suministro energético mundial.

"A veces ocurre que quizá estemos hablando de las cosas equivocadas", afirmó el presentador.

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"No quiero parecer un conspiranoico ni nada por el estilo, pero es posible que eso ocurra. Y aquí tenemos un ejemplo que está sucediendo ahora mismo. Es el estrecho de Ormuz. Hemos hecho varios programas diferentes sobre el estrecho de Ormuz", agregó, reconociendo que la vía marítima "es, obviamente, importante por naturaleza", ya que por ella circula una gran parte de la energía mundial.

A continuación, preguntó: "Así que la conversación actual, incluida la conversación en la que nosotros mismos hemos participado, ha girado en torno a cómo abrir el estrecho de Ormuz, cómo conseguir que ese petróleo siga circulando. Pero, si lo pensamos, ¿es realmente esa la pregunta más importante que plantea la guerra con Irán?".

¿Por qué las refinerías son importantes?

Para Carlson, un bloqueo del estrecho puede solucionarse con relativa rapidez, mientras que la destrucción de la infraestructura energética plantea un problema mucho más difícil, pues reparar las infraestructuras energéticas destruidas, especialmente las refinerías, puede requerir enormes inversiones y muchos años.

Recordó que el crudo debe ser procesado para obtener gasolina, combustible para aviones, diésel, asfalto y componentes utilizados en la producción de fertilizantes, por lo que las refinerías desempeñan un papel esencial en el funcionamiento de las sociedades modernas.

El comunicador señaló que en el mundo existen actualmente 825 refinerías para una población de unos 8.300 millones de personas. De acuerdo con su explicación, una gran refinería puede costar unos 25.000 millones de dólares y tardar más de 10 años en construirse. Carlson sostuvo, además, que siete refinerías del golfo Pérsico han sido alcanzadas, destruidas, dañadas o cerradas temporalmente durante la guerra.

Papel de Rusia

Asimismo, mencionó los ataques contra refinerías rusas, aseverando: "Son ataques contra refinerías, y no solo en el golfo Pérsico, sino también en Rusia, que produce alrededor del 7 % del diésel mundial y lo refina". Carlson se mostró sorprendido de que, a su juicio, no se planteen suficientes preguntas sobre por qué las refinerías se convierten en objetivos en los dos conflictos.

¿Por qué se está ignorando el problema?

Finalmente, Carlson vinculó los ataques contra las refinerías con las emisiones de dióxido de carbono y cuestionó que este aspecto no reciba suficiente atención. "Porque atacar una refinería libera cantidades masivas, enormes, épicas de CO2 a la atmósfera", dijo, antes de recordar que el CO2 contribuye al aumento de la temperatura de la Tierra. Además, se refirió al gasoducto Nord Stream y expresó: "La destrucción por parte de la Administración Biden del gasoducto Nord Stream, el gasoducto de gas natural de este a oeste, desde Rusia hasta Europa, fue, creemos, la mayor emisión de CO2 provocada por el ser humano en la historia. Y, sin embargo, nadie dijo una palabra".