La disputa por el rumbo internacional de Brasil se ha convertido en uno de los temas centrales de la campaña electoral. Lula y Flávio Bolsonaro ofrecen visiones diferentes sobre el lugar que el país debe ocupar en el mundo: mientras el actual presidente apuesta por reforzar la autonomía de Brasil y estrechar sus vínculos con el Sur Global, su rival propone un mayor acercamiento a Estados Unidos.
Una de las principales diferencias entre ambos candidatos pasa por los BRICS. Lula defiende la permanencia de Brasil en el bloque y apuesta por profundizar la cooperación con sus miembros, mientras Flávio Bolsonaro ha cuestionado la utilidad de la organización y ha abierto la puerta a una eventual salida.
Pero ¿hasta qué punto está dispuesto realmente a llevar esta propuesta a la práctica?
¿Qué papel quieren Lula y Flávio para Brasil en el mundo?
El actual presidente ha sido un defensor constante de la idea de que Brasil no puede comportarse como una potencia menor. El nuevo programa del candidato del Partido de los Trabajadores propone profundizar el "acercamiento geopolítico con los BRICS y con el Sur Global". Lula también defiende avanzar hacia la desdolarización mediante un mayor uso de monedas nacionales en las transacciones entre los miembros del bloque.
El programa de Flávio dedica relativamente poco espacio a la política exterior —apenas dos páginas— y buena parte de ellas se centra en criticar la diplomacia de la Administración de Lula respecto a países como Venezuela e Irán.
Los BRICS no aparecen mencionados en su programa, que sí propone reactivar con carácter urgente el proceso de adhesión a la OCDE.
Sin embargo, en una entrevista concedida en junio, el candidato conservador puso en duda la permanencia de Brasil en el bloque en caso de llegar a la Presidencia.
"El primer día que me siente en la silla presidencial, voy a reevaluar si Brasil debe permanecer en un bloque que es muy ideológico, utilizado para provocar a Estados Unidos, proponiendo que el dólar deje de ser la moneda de las transacciones internacionales. Vamos a considerar abandonar el bloque", declaró.
En este contexto, CNN Brasil, citando fuentes en Pekín, señala que las autoridades chinas siguen muy de cerca la retórica y las acciones de Bolsonaro y expresan preocupación por su orientación proestadounidense.
¿Qué haría Bolsonaro con los BRICS?
En declaraciones a RT, Víktor Jeifets, jefe interino del Departamento de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Estatal de San Petersburgo e investigador principal del Instituto de América Latina de la Academia de Ciencias de Rusia, afirmó que las declaraciones de Flávio no responden únicamente a una estrategia electoral.
"Creo que esto no es solo retórica electoral. Flávio refleja el punto de vista que existe en la Casa Blanca de un país amigo sobre la necesidad de poner fin a los intentos de reducir el papel del dólar en las transacciones internacionales. Y Flávio, al igual que todo el clan Bolsonaro, se orienta claramente hacia las posiciones de los trumpistas, y concretamente hacia el ala más radical del trumpismo", señaló el profesor.
Al mismo tiempo, el experto destacó que Brasil cuenta con un "fuerte sistema de contrapesos" y con unas élites de orientación muy pragmática. También recordó la experiencia de Jair Bolsonaro, cuya retórica electoral también fue crítica con China.
Foreign Policy, por su parte, señala que el objetivo declarado de Trump de impedir que "competidores no pertenecientes al hemisferio" posean o controlen "activos estratégicamente vitales" encontraría importantes limitaciones incluso bajo una eventual presidencia de Bolsonaro favorable a Washington.
La publicación recuerda que Jair Bolsonaro visitó Taiwán y acusó a China de "comprar Brasil" antes de las elecciones de 2018. Sin embargo, una vez en el poder, esa retórica crítica "se desvaneció bajo el peso de las relaciones económicas entre Brasil y China".

Jeifets también recordó que, durante los primeros años de la Presidencia de Bolsonaro, Brasil redujo al mínimo su participación en los BRICS. Sin embargo, en los últimos años de su mandato, cuando cambió la Administración en la Casa Blanca, Bolsonaro comenzó a cooperar activamente con el bloque, al encontrar ámbitos de interés para Brasil, sobre todo en materia económica y, en algunos casos, de seguridad.
En este contexto, el experto considera que algo similar podría ocurrir con Flávio en caso de una victoria electoral.
"Seguramente, minimizará la participación de Brasil en los BRICS en determinadas cuestiones políticas, pero la cooperación económica se mantendrá en todos aquellos ámbitos que resulten beneficiosos para Brasil", señaló.
El experto considera que Flávio podría distanciarse de la agenda del bloque relacionada con la desdolarización.
"Seguramente reducirá los debates y las posibilidades de discutir una salida de Brasil de la zona del dólar o una reducción de su presencia en ella, pero al mismo tiempo no podrá cambiar de inmediato las relaciones con China, que es el principal socio comercial de Brasil, sin hundir la economía brasileña", considera el profesor.
Aun así, Bolsonaro ha planteado limitar algunos ámbitos de la relación entre Brasil y China que Trump considera especialmente sensibles. En un comunicado enviado en julio a la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos, Bolsonaro respaldó impedir que el sistema brasileño de pagos instantáneos PIX se utilice en mecanismos de liquidación transfronteriza "no occidentales".

Bajo el Gobierno de Lula, las empresas brasileñas y chinas han incrementado las operaciones comerciales realizadas directamente en sus respectivas monedas, sin convertirlas previamente a dólares. Brasil también ha anunciado planes para emitir este año bonos soberanos denominados en yuanes.
Los defensores de un mayor uso de monedas distintas del dólar señalan que este mecanismo puede reducir las comisiones de conversión. Además, en un contexto de creciente utilización de herramientas económicas con fines geopolíticos, también puede hacer que el comercio entre Brasil y China sea menos vulnerable a posibles sanciones estadounidenses.
Jeifets señala que, incluso si Bolsonaro quisiera sacar a Brasil de los BRICS, técnicamente no sería posible hacerlo con rapidez.
"Pero creo que no se llegará a declaraciones de ese tipo. Se tratará de cambiar el perfil y los parámetros de la participación de Brasil en un grupo informal, sin renunciar formalmente a la cooperación con el grupo", concluyó el experto.




