EE.UU. autoriza nuevas operaciones a PDVSA

Las nuevas medidas no suponen un levantamiento del régimen de sanciones impuesto desde hace más de una década sobre el país suramericano.

En el marco del recientemente anunciado acuerdo petrolero entre Caracas y Washington, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), instancia adscrita al Departamento del Tesoro de EE.UU., emitió esta jornada tres nuevas licencias que autorizan limitadamente ciertas operaciones entre Petróleos de Venezuela (PDVSA) y compañías estadounidenses.

La licencia 46E autoriza a empresas asentadas en EE.UU. a participar, junto a PDVSA o a entidades donde la estatal posea mayoría accionaria, en operaciones relativas a la extracción, refinación, transporte, logística y venta de crudo de origen venezolano, así como la adquisición de seguros marítimos y la contratación de servicios portuarios vinculados con esas actividades.

La licencia 48D habilita envíos desde territorio estadounidense de bienes, tecnología y servicios requeridos para producir petróleo, gas y derivados en Venezuela. También autoriza acciones similares vinculadas con el sector eléctrico, particularmente con la generación y transmisión de energía, además del mantenimiento de instalaciones usadas para esos fines. No obstante, proscribe la creación de nuevas empresas conjuntas y el envío de diluyentes.

Finalmente, la licencia 48B le permitirá al Estado venezolano firmar contratos –sujetos a la aprobación de la OFAC– para nuevas inversiones en hidrocarburos y electricidad. En adenda, autoriza la realización de estudios técnicos, ambientales y legales que se precisen para esos fines.

Esquema incólume

En todos los casos, la normativa prevé que si surgiesen disputas legales entre las empresas estadounidenses y PDVSA u otras entidades de Venezuela, solo podrán dirimirse en tribunales del país norteamericano, el Reino Unido, Singapur o Francia.

En adenda, y de conformidad con el marco general del régimen de sanciones que pesa sobre la nación bolivariana, los pagos por estas actividades emitidos en favor de personas o empresas sancionadas –como PDVSA y las compañías de las que posee el 50 % o más de las acciones– deberán depositarse en cuentas controladas por el Tesoro estadounidense.

Finalmente –y en consonancia con lo estipulado en otras licencias emitidas desde el pasado enero–, se mantienen las prohibiciones de hacer negocios con personas o empresas de Cuba, Irán, Rusia y la República Popular Democrática de Corea, pero se añaden algunas restricciones a transacciones con China.