En un paso decisivo hacia la soberanía económica, Burkina Faso inauguró oficialmente este lunes su primera planta de refinado de oro, la Raffinerie d'or du Burkina Faso (RAFFINOR-BF). El proyecto, ubicado en su capital, Uagadugú, y construido con una inversión estatal superior a los 11.000 millones de francos CFA (más de 19 millones de dólares) financiados íntegramente con fondos propios, marca un hito en el procesamiento de minerales dentro del territorio nacional.
La ceremonia estuvo presidida por el presidente del Faso, el capitán Ibrahim Traoré, quien destacó el carácter estratégico e histórico de la infraestructura para el futuro de la nación. "Ya se trate de oro, manganeso, cobre, zinc o cualquier otro metal, nuestra ambición ya no es ser simplemente un país que extrae y lleva su materia prima al extranjero; queremos refinar todos nuestros metales a nivel local", aseveró el mandatario. Con esta medida, el Gobierno burkinés rompe con el modelo extractivista tradicional para garantizar que el valor añadido y la riqueza generada por la minería permanezcan en el país.