Desde las declaraciones de políticos europeos hasta los titulares de los grandes medios, las advertencias sobre los supuestos planes de Rusia para iniciar una guerra contra Europa no solo no han desaparecido, sino que se han intensificado en las últimas semanas.
Por una inesperada casualidad, estas especulaciones se intensificaron precisamente en el momento en que se debatía el nuevo presupuesto de defensa, cuando el bloque comunitario vuelve a necesitar asustar a la población y obligarla a pagar por las necesidades del régimen ucraniano.
¿Quién aviva la amenaza rusa?
Uno de los principales impulsores de esta narrativa ha sido el primer ministro de Polonia, Donald Tusk. Tras una conversación con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, escribió en agosto: "Como llevo advirtiendo, la escalada por parte de Rusia está avanzando. Ucrania necesita un mayor apoyo aéreo, que también es crucial para nuestra seguridad", señaló el primer ministro. "Esta es una tarea para toda Europa. Los próximos 6 meses serán decisivos y debemos estar preparados, como Polonia y como OTAN, para diversos escenarios. No podemos descartar provocaciones de Rusia contra uno de los miembros de la OTAN", añadió.
En septiembre, Tusk volvió a advertir sobre el riesgo de provocaciones, sin aportar la menor prueba al respecto y pese a las reiteradas negativas de Moscú.
Ante el Parlamento polaco, afirmó que las evaluaciones de los servicios de inteligencia apuntaban a que Rusia podría lanzar en los próximos meses un ataque con drones o misiles contra territorio de la OTAN, como parte de un supuesto intento de demostrar que el artículo 5 es "más teórico que práctico".
El presidente francés, Emmanuel Macron, calificó las advertencias de Tusk de "fundadas y bien documentadas".
Al mismo tiempo, el jefe de la contrainteligencia checa, Michal Koudelka, admitió la posibilidad de una "invasión a pequeña escala del territorio de la OTAN". Según él, podría tratarse de una incursión limitada, provocaciones de falsa bandera o una campaña masiva de influencia. Koudelka afirmó incluso que un escenario de este tipo podría producirse en cuestión de "meses, no años".
Otra oleada de especulaciones apareció en medios que citaban a "fuentes anónimas de los servicios de inteligencia". A finales de julio, Daily Mail, citando a una fuente no identificada de inteligencia, afirmó que existe "una fuerte convicción" de que el Kremlin prepara una confrontación directa con la OTAN en los próximos meses.
Más recientemente, El Mundo publicó que "Rusia prepara nuevos ataques con drones en Europa, pero esta vez será contra países mediterráneos". Como argumento, el diario español citó a una fuente anónima del Ministerio de Defensa de Lituania, según la cual Moscú estaría planeando lanzar drones "desde el mar, ocultos en el contenedor de un barco".
Sin embargo, tampoco en estos casos se han presentado pruebas públicas que respalden tales afirmaciones.
Rusia, cansada de desmentir mentiras
Moscú niega prácticamente a diario estas afirmaciones. "No tenemos tales planes ni razones para ello, y eso es lo más importante. No existen motivos reales para agravar la situación con Europa", afirmó el presidente ruso, Vladímir Putin, la semana pasada.
🇷🇺 Putin: Rusia no se prepara para una guerra con Europa, "es un disparate y una payasada" pic.twitter.com/PYQRm7vvo7
— LOS VIDEOS DE ERRETE (@videoserrete) September 25, 2026
"Es uno de esos casos en los que, como decimos en broma, el circo se fue, pero los payasos se quedaron. Es una payasada política", declaró Putin al comentar las recientes declaraciones del ministro de Defensa de Estonia, Martin Herem, sobre un posible conflicto con Rusia.
Mientras tanto, el ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, calificó de "fantasía enfermiza" los temores de los países europeos a que Moscú los "conquiste". El canciller explicó que, "si desapareciera esta imagen del enemigo creada artificialmente en la figura de Rusia, la inmensa mayoría de los Gobiernos de la UE y de los países de la OTAN serían simplemente derrocados por los votantes".
Una sorprendente coincidencia
Por una sorprendente coincidencia, la nueva oleada de declaraciones histéricas sobre los supuestos planes de Rusia coincidió con los procedimientos de aprobación del nuevo presupuesto de la Unión Europea, que será debatido en octubre.
En el nuevo proyecto presupuestario para 2028-2034 se solicitan 131.000 millones de euros (147.000 millones de dólares) para gastos de defensa y el espacio, que se ha decidido agrupar en una sola partida. Esta cantidad es cinco veces superior al nivel actual, y un aumento tan drástico necesita ser justificado de alguna manera ante los votantes europeos, cada vez más decepcionados con el destino que se da al dinero procedente de Bruselas.
Este descontento se refleja en los éxitos de partidos como Alternativa para Alemania en distintas regiones, así como en el aumento del apoyo a candidatos como Marine Le Pen, que pretenden poner fin al apoyo financiero al régimen de Kiev.

Recurrir a la escalada de las amenazas es un recurso típico que usan los europeos para justificar medidas impopulares.
"Como profesional de las relaciones públicas, estaba siguiendo esta enorme campaña de relaciones públicas en los medios y creo que, si seguimos el rastro del dinero, podemos explicar muchas de las cosas que están ocurriendo. Por ejemplo, justo antes de la cumbre de la OTAN en Ankara, en julio, aparecieron todos estos mensajes de que Ucrania estaba ganando la guerra. Después Mark Rutte anunció 140.000 millones de euros de ayuda y, en una semana, dejamos de recibir mensajes sobre que Ucrania estaba ganando. Y en 2 semanas empezamos a recibir mensajes de que Ucrania estaba perdiendo", relató en una entrevista con Tucker Carlson la exportavoz de Zelenski, Yulia Mendel.
Mendel observó una similitud en torno a las noticias sobre una nueva "amenaza rusa" a las puertas de Europa. "A finales del verano empezamos a leer muchas noticias sobre el inicio de la Tercera Guerra Mundial, sobre Rusia tratando de atacar a países de la OTAN, aunque muchos funcionarios de la OTAN decían que no veían ningún tipo de preparación para ello", señaló.
"Entonces entendimos que, al mismo tiempo que aparecían estos titulares en los medios, se estaba debatiendo el próximo presupuesto de 7 años, del 2028 al 2034. Y, por supuesto, los presupuestos de defensa son muy atractivos. Quizás la Unión Europea simplemente quiere conservar esos presupuestos de defensa y necesita justificarlos ante los medios y ante la población, explicar por qué sus presupuestos de defensa son tan enormes", añadió.
Creando un pánico moral
Greg Simons, politólogo sueco y profesor de la Universidad Internacional Daffodil (Bangladés), sostuvo en declaraciones a RT que, aunque no observa una relación temporal entre el aumento de la amenaza y el debate presupuestario, la UE manipula de esta manera a la opinión pública.

"El segundo punto es distraer a la opinión pública europea de un esperado fracaso de Ucrania en el campo de batalla, ya que los líderes europeos han vinculado sus carreras políticas y su reputación a una derrota de Rusia", añadió.
La brecha entre la población y el 'establishment'
Simons subrayó que la brecha entre la burocracia que alimenta el miedo y la población está aumentando.

"Además, la población no quiere morir por una clase política que los desprecia y que durante décadas ha actuado contra los intereses de los países y de las personas que la han elegido", señaló.
"Esto se refleja en las encuestas, que muestran que la población no tiene voluntad ni deseo de ir a la guerra contra Rusia y no ve ninguna razón para hacerlo. Por eso, la clase política habla y aplica cada vez más ideas y políticas encaminadas a imponer el servicio militar obligatorio", concluyó el experto.



