El presidente de EE.UU., Donald Trump, aseguró este miércoles que su país tiene el "control absoluto" del estrecho de Ormuz. "Estamos literalmente manejando el estrecho de Ormuz. Tenemos el control total", declaró el mandatario.
Trump matizó, sin embargo, que esa situación "siempre está sujeta a cambios" y puso como ejemplo la eventual colocación de una mina en la zona. En ese sentido, señaló que las compañías no querrían arriesgarse a hacer pasar "sus barcos de mil millones de dólares" por el estrecho de Ormuz ante una amenaza de ese tipo.
Un día antes, Trump había asegurado que en las últimas jornadas EE.UU. había logrado sacar "más petróleo del estrecho de Ormuz que en cualquier otro momento de la historia", incluso antes del inicio de la guerra contra Irán. El mandatario presentó ese dato como una señal de los avances para normalizar el tráfico marítimo por esa estratégica vía.
El estrecho en disputa
Las afirmaciones de Trump contrastan con las advertencias realizadas por Teherán. El pasado sábado, el portavoz del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes, Abolfazl Shekarchi, aseguró que EE.UU. "nunca" podrá interferir en la administración del estrecho y advirtió que Washington "recibirá una bofetada" si intenta hacerlo.
"Los estadounidenses pueden soñar con intervenir en el estrecho de Ormuz, pero nunca podrán interferir en la administración" de esa vía marítima, sostuvo Shekarchi. El portavoz militar agregó que EE.UU. "no tiene otra salida que abandonar" Asia Occidental y afirmó que cuanto antes retire su presencia de la región, "menos daño" sufrirá.
Este martes, el ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, informó que Teherán ha transmitido a EE.UU. sus condiciones para la reapertura del estrecho de Ormuz.
"Mantuvimos conversaciones con mediadores cataríes sobre propuestas que debían trasladarse a la parte estadounidense, y ahora estamos a la espera de la respuesta definitiva de Washington", indicó el canciller.


