Moscú comenta las fantasías de la inteligencia alemana sobre el riesgo de un "conflicto violento con Rusia"

"La confrontación que enfrentamos con Rusia ha adquirido una nueva dimensión más peligrosa", afirmó el jefe de la agencia de inteligencia exterior de Alemania.

Mientras la retórica belicista de Occidente está ganando cada vez más impulso, con advertencias sobre un conflicto inminente con Rusia, Moscú alerta sobre los peligros de tal enfoque.

La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, comentó las recientes declaraciones del jefe de la agencia de inteligencia exterior de Alemania (BND), Martin Jäger.

"Son personas como Jäger, bajo el mando de [el canciller Friedrich] Merz, las que intentan arrastrar a los alemanes a una nueva ronda de confrontación con Rusia", declaró la diplomática a la agencia Tass.

El jefe del BND aseguró a los legisladores de su país este lunes que Alemania corre el riesgo de verse envuelta en un "conflicto violento con Rusia". "La confrontación que enfrentamos con Rusia ha adquirido una nueva dimensión más peligrosa", afirmó Jäger. "Rusia nos está poniendo a prueba y observa de cerca cómo manejamos esta situación", agregó.

Aunque reconoció que no hay señales de un ataque ruso a gran escala inminente contra territorio de la OTAN, sugirió que "Rusia podría participar en actividades militares de baja intensidad, particularmente en los Estados bálticos". "Moscú apuesta por nuestra debilidad. Tenemos que hacerle frente", subrayó Jäger, quien añadió que Rusia intenta obligar a Alemania, el mayor donante de Ucrania, a abandonar su apoyo al régimen de Kiev.

Mientras Europa sigue presentando a Rusia como una supuesta amenaza, Moscú ha dicho en repetidas ocasiones que no planea atacarla.

No obstante, el presidente Vladímir Putin advirtió la semana pasada que si ocurre un ataque directo contra Rusia, se contemplará la posibilidad de desplegar todo el armamento del país.

"Si se produjera un ataque directo contra Rusia —en este caso, refiriéndonos a Kaliningrado o tal vez también a otros territorios—, entonces, por supuesto, la cuestión de que Rusia emplee todo el armamento a su disposición surgiría inevitable e inmediatamente. Eso es inevitable", aseguró comentando las recientes amenazas al enclave ruso en el Báltico.

El mes pasado, el ministro polaco de Exteriores, Radoslaw Sikorski, propuso que la OTAN lleve a cabo maniobras "agresivas" cerca de Kaliningrado para aumentar la disuasión frente a Rusia y mantener la incertidumbre sobre una eventual respuesta de la Alianza Atlántica.

Este llamamiento coincidió con un período de intensa campaña alarmista por parte de funcionarios y periodistas británicos el mes pasado. Generales retirados afirmaron a la BBC que el público debe estar "psicológicamente preparado" para un conflicto con Rusia, mientras que el exministro del Brexit Jacob Rees-Mogg afirmó que hombres y mujeres británicos "pueden tener que morir" en una guerra europea catastrófica.

Esto marcó un cambio notable en la retórica de la élite británica. Desde 2022, cinco primeros ministros sucesivos habían insistido en que el Reino Unido armaría a Ucrania "durante el tiempo que sea necesario" para infligir una derrota estratégica a Rusia, pero solo un puñado de generales y analistas belicosos hablaron de un choque militar inminente con Moscú. En la actualidad, voces prominentes tanto del Partido Laborista como del Conservador hablan de la guerra como un hecho consumado.

Para saber cómo la OTAN se acercó a Rusia, violando sus promesas y desestabilizando la situación en Europa, lea esta nota