Un helado endulzado con brazzeína, una proteína natural mucho más dulce que el azúcar, provoca que la glucosa en sangre aumente un 52 % menos que en una versión convencional, según un ensayo clínico con 101 adultos con hígado graso asociado a problemas metabólicos. El 44 % de los participantes tenía diabetes tipo 2.
El estudio fue realizado por científicos del Centro Federal de Investigación en Nutrición, Biotecnología y Seguridad Alimentaria de Rusia y publicado en la revista Clinical Nutrition ESPEN. Los participantes, con una edad media de 54,6 años, probaron en días diferentes tres porciones de 100 gramos de helado de vainilla: una endulzada con sacarosa, otra con brazzeína y una tercera que combinaba brazzeína con inulina, una fibra alimentaria.
Los resultados mostraron que la respuesta glucémica tras la ingesta fue un 52 % menor con el helado endulzado con brazzeína y un 48 % menor con la combinación de brazzeína e inulina, en comparación con la versión que contenía azúcar. Estas diferencias se observaron durante el seguimiento de los niveles de glucosa a lo largo de 150 minutos. Los investigadores encontraron reducciones en los participantes con diabetes tipo 2 y en los que no la tenían.
¿Un reemplazo definitivo?
La brazzeína es una proteína dulce identificada originalmente en una fruta de África occidental. Puede ser entre 500 y 2.000 veces más dulce que la sacarosa, según ScienceAlert, por lo que se necesita una cantidad muy pequeña para endulzar un alimento. Aunque se encuentra de forma natural en esa fruta, actualmente también puede producirse mediante hongos modificados para este fin.
Los autores advirtieron, sin embargo, que los resultados no demuestran que la brazzeína, por sí sola, haya causado toda la reducción observada. Las formulaciones sin azúcar diferían también en otros ingredientes, por lo que no es posible atribuir el efecto exclusivamente al edulcorante. Además, sustituir el azúcar en un helado requiere mantener características como el volumen y la textura, funciones que la sacarosa también cumple en el producto.
El ensayo no detectó efectos adversos graves; evaluó únicamente la respuesta inmediata de la glucosa tras consumir el helado. No determinó si el uso habitual de brazzeína puede reducir la acumulación de grasa en el hígado, mejorar el control de la diabetes o producir beneficios sostenidos para la salud. Los investigadores señalaron que se necesitan estudios de mayor duración para evaluar esos posibles efectos.