El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, reafirmó de forma categórica que el Ejército de Defensa de Israel mantendrá el control militar absoluto sobre el territorio situado al oeste del río Jordán.
El líder israelí rechazó de pleno cualquier sugerencia de retorno para los habitantes desplazados de la zona, a quienes tildó de "terroristas", y subrayó que no se tolerará la presencia de ningún ejército árabe.
"No habrá Ejército árabe al oeste del río Jordán. [...] Nuestra seguridad se mantiene desde el río Jordán hasta el mar; nuestro país, nuestro control", aseveró, destacando además la consolidación de más de 104 asentamientos y granjas en el área para expandir el dominio territorial.

