Von der Leyen desvela el coste para la UE de la actual crisis energética

La presidenta de la Comisión Europea propuso un conjunto de cinco puntos para solucionar el problema energético en el bloque.
Resumen generado por IA
  • Ursula von der Leyen cifró en 106.000 millones de euros el coste de la crisis energética para la Unión Europea desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
  • Los precios del gas han subido cerca de un 140 % desde finales de febrero y los del diésel se han duplicado, sin que se haya obtenido energía adicional, afirmó.
  • Von der Leyen propuso cinco medidas a corto plazo, entre ellas liberar 100 millones de barriles de petróleo y diésel en cuatro meses y posponer un año el reglamento sobre el metano.
  • Descartó una resolución única porque los diferentes países de la UE usan distintos recursos y proveedores, y abogó por la energía nuclear y la renovable como resolución a medio plazo.

La crisis energética ya le ha costado a la Unión Europea 106.000 millones de euros desde el inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, afirmó este viernes la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en la cumbre del bloque. 

"Desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, los costes de los combustibles fósiles importados han aumentado en 106.000 millones de euros, sin que se haya obtenido ni una sola molécula de energía adicional. Los precios del gas han subido alrededor de un 140 % desde finales de febrero, y los precios del diésel se han duplicado", aseveró. 

Von der Leyen indicó que los países miembros de la Unión usan diferentes recursos energéticos de diferentes proveedores, por lo que no será posible elaborar una resolución única a la crisis energética para todo el bloque. En este contexto, propuso un conjunto de cinco puntos para solucionar el problema.

Su resolución consiste en:

  1. Liberar 100 millones de barriles de petróleo y diésel durante los próximos cuatro meses;
  2. Ampliar —tanto en alcance como en duración— el marco temporal de ayudas estatales establecidos en febrero;
  3. Posponer un año la aplicación del reglamento sobre el metano;
  4. Lanzar un diálogo estratégico sobre las refinerías europeas, orientado principalmente a fomentar la existencia de más refinerías en la UE y a reducir los precios;
  5. Reforzar el grupo de trabajo de la UE, que actualmente se encarga de agregar la demanda y, hasta ahora, de facilitar el contacto entre las partes.

La presidenta de la Comisión Europea destacó que este complejo de medidas sirve solo a corto plazo, mientras que a medio plazo, como Europa sigue dependiendo de la importación de petróleo y gas, "es fundamental mantener el rumbo de la transición hacia fuentes de energía asequibles, limpias y de producción propia, es decir, la energía nuclear y las energías renovables".