El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, calificó este lunes de "gran crisis" la ola de protestas masivas que se extiende por Europa.
"Es difícil determinar si se trata de una crisis sistémica o no, pero es evidente que estamos ante una gran crisis", afirmó el vocero, quien advirtió que los disturbios en Francia, Italia y otros países europeos "ya rozan los límites del caos". Aclaró, sin embargo, que la situación corresponde a los asuntos internos de cada nación.
Las protestas que se extienden por Francia, Italia, Bélgica, Albania y Portugal responden a distintos motivos, pero comparten el descontento por el encarecimiento de la vida y la crisis de la vivienda. En varios países, las movilizaciones derivaron en violencia, especialmente en Francia, que este fin de semana fue escenario de los peores disturbios en años.
Allí, grupos de manifestantes se enfrentaron con la Policía, levantaron barricadas, incendiaron vehículos y edificios públicos y saquearon comercios. Los hechos desataron críticas sobre la actuación de las fuerzas del orden y la gestión del Gobierno. El propio ministro del Interior, Laurent Nuñez, reconoció la "pérdida de control" por parte de la Policía en algunas ciudades.
Las protestas continuaron este lunes, cuando colectivos estudiantiles bloquearon los accesos al Museo del Louvre de París. Los manifestantes denuncian, además, los recortes presupuestarios y la eliminación de puestos de trabajo, y acusan al Gobierno de responder al descontento social con represión policial.