El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este 20 de octubre durante un anuncio en el Despacho Oval de la Casa Blanca que le ha pedido al presidente ruso, Vladímir Putin, que libere a Stephen Hubbard, un ciudadano estadounidense condenado en Rusia por combatir como mercenario en las filas de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Trump confirmó que había planteado esta petición a su homólogo ruso.
"Hablé sobre el señor Hubbard con el presidente Putin. Lo comentamos extensamente. Le pedí que liberara a Hubbard. Veremos qué sucede", dijo Trump sin especificar cuándo tuvo lugar esta conversación y qué respondió el líder ruso.
Hubbard, de 74 años, es originario del estado de Míchigan. En febrero de 2022, firmó un contrato con un batallón de defensa territorial de la ciudad ucraniana de Izium y comenzó a prestar servicio en las fuerzas ucranianas a cambio de una remuneración. En abril de ese mismo año, fue detenido por un militar ruso.
En octubre de 2024, el Tribunal de la Ciudad de Moscú condenó a Hubbard a seis años y diez meses en una colonia penal, en un caso relacionado con actividades mercenarias. Él se declaró culpable.
- Desde la Cancillería rusa han denunciado en repetidas ocasiones que "en el bando de las Fuerzas Armadas de Ucrania combaten también los llamados especialistas de la OTAN, que no son más que matones: asesores militares, instructores y técnicos".
- Según advirtió la portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, María Zajárova, los mercenarios occidentales "no prestan en absoluto una ayuda de carácter consultivo, sino que sencillamente combaten de verdad". Mientras, Rusia está realizando esfuerzos para contrarrestar el reclutamiento de mercenarios para las Fuerzas Armadas de Ucrania, afirmó el 10 de octubre la vocera. "El reclutamiento de soldados […] del régimen de Kiev en el extranjero se convirtió realmente en parte de la estrategia política y militar ucraniana", dijo Zajárova. En el mismo contexto, señaló que Kiev recluta a extranjeros con engaños por medio de redes sociales.
- "[Se trata de] un terreno fértil para la búsqueda, el reclutamiento, la captación y, en esencia, también para el engaño de extranjeros con el fin de arrastrarlos a la carnicería. ¿Por qué engaño? Porque no les dicen adónde los van a enviar. Simplemente, por así decirlo, los recogen como con una aspiradora, incluso a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería. Les prometen de todo, les hacen toda clase de ofertas tentadoras", dijo.
En la historia de las relaciones ruso-estadounidenses ya hubo situaciones similares. El último ejemplo reciente de liberación de un ciudadano de EE.UU. prisionero en Rusia fue el de Robert Gilman, excarcelado el 11 de agosto de 2026 por motivos humanitarios. Sin embargo, había sido condenado por delitos cometidos en Rusia, no por combatir del lado ucraniano. Hasta ahora no se ha informado sobre la liberación de un estadounidense condenado en Rusia específicamente por haber servido como mercenario.
Más información sobre los combatientes extranjeros en Ucrania, en el documental 'Mercenarismo: una trampa mortal'


