Dos días antes de la gran manifestación del 24 de octubre, el primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, instó a las compañías de telecomunicaciones a estar preparadas para cortar el acceso a las redes sociales, reporta Blast, citando una carta del mandatario y el acta de una reunión posterior, en la que los operadores expresaron sus dudas.
Según el medio, Lecornu envió el 22 de octubre a los directivos de los cuatro grandes operadores Orange, Bouygues Telecom, Iliad (Free) y Altice France (SFR) una nota, en la que expresó su deseo de "poder disponer de la facultad de suspender temporalmente el acceso a estos servicios en caso de que se repitan los actos de violencia urbana", refiriéndose a Snapchat, TikTok, Instagram* y Twitter.
En concreto, el primer ministro solicitó a las compañías que "anticipen desde hoy" las operaciones técnicas necesarias para estar en condiciones de, si daba la instrucción, "proceder sin demora a la suspensión temporal de los servicios en cuestión, durante unas horas". La decisión, especifica la carta, podría tomarse "durante el fin de semana del 24 y 25 de octubre, en función del contexto operativo".
El Gobierno justificó su petición basándose en las manifestaciones de los días 17 y 18 de octubre, que estuvieron acompañadas por disturbios y saqueos. La Oficina del primer ministro indicó que varias redes sociales desempeñaron "un papel decisivo, no solo en la cristalización y viralización de consignas ilícitas, sino también como mecanismos de coordinación operativa para la violencia".
El documento citó como ejemplos "la organización de saqueos, el intercambio de información sobre objetivos, el desplazamiento de grupos o las posiciones de las fuerzas del orden". Por último, Lecornu solicitó mantener "la confidencialidad necesaria para la preparación de esta medida", la cual, señaló, "tiene, en esta etapa, un carácter meramente exploratorio".
Preocupaciones de los operadores
Por su parte, las compañías de telecomunicaciones expresaron durante una reunión con los funcionarios públicos una serie de preocupaciones, en particular: el carácter nacional del bloqueo; la facilidad para eludirlo, lo que pone en duda su necesidad; la proporcionalidad de una suspensión de tres plataformas que podría durar hasta doce horas; y la falta de pruebas de que se hayan agotado alternativas menos intrusivas.
El desacuerdo también se refirió al procedimiento. Las empresas exigieron un documento firmado, fechado, motivado y publicado, mientras que Orange insistió en la necesidad de una orden ministerial.
A su vez, el Gobierno consideró que bastarían instrucciones individuales para cada operador, sin su publicación oficial. Estaba considerando un comunicado de prensa unos treinta minutos antes de la activación, prevista para las 14:00 horas del 24 de octubre, sin revelar detalles técnicos sensibles.
La medida finalmente no se implementó y la movilización fue masiva en toda Francia. Según el Ministerio del Interior, unas 400.000 personas formaron parte de las protestas, mientras el sindicato CGT cifró en 800.000 el número de participantes.
*Propiedad de Meta, calificada en Rusia como organización extremista, cuyas redes sociales están prohibidas en su territorio.