Vladímir Putin dio detalles sobre el equivalente ruso al sistema de satélites Starlink que Rusia ha empezado a formar en la órbita baja de la Tierra.
El análogo ruso de Starlink: ¿qué se sabe del sistema Rassvet y para qué fue concebido?
El mandatario afirmó que el país está dando sus primeros pasos hacia la formación de una constelación de satélites en órbita baja, similar a la creada por la empresa SpaceX de Elon Musk. El análogo ruso se llama Rassvet (Amanecer, en español) y ya cuenta con más de 30 satélites en órbita.
"Apenas estamos dando nuestros primeros pasos, pero nos enorgullece haber comenzado esto, y haberlo hecho de manera independiente", aseveró. Putin señaló que Moscú está en contacto con Elon Musk en relación con las constelaciones de satélites, a pesar de las cuestiones políticas existentes.
"Mantenemos un contacto estrecho con nuestros socios estadounidenses, incluido el señor Musk, ya que en órbita es fundamental no interferir unos con otros. Es necesario mantener cierta disciplina y orden", señaló. El mandatario indicó que tanto Moscú como Washington valoran esto y, "a pesar de todas las cuestiones políticas", trabajan en estrecha colaboración.
Al mismo tiempo, Putin calificó de una persona brillante al fundador de SpaceX. "Elon Musk es un genio; verdaderamente genio. Solo piensen en cuántos aparatos de este tipo tiene en órbita. Más de 5.000", manifestó, señalando que Rusia apenas está dando sus primeros pasos en el área. "Pero nos enorgullece haber iniciado esta labor, y haberlo hecho de manera independiente", subrayó.
Alcance orbital de Rassvet y Starlink
Los satélites de SpaceX utilizan órbitas de aproximadamente 550 km o inferiores.
El sistema ruso Rassvet, por su parte, opera en órbita baja terrestre (LEO), a una altitud de 800 km.
Esta mayor altitud ofrece distintas ventajas:
- cada satélite cubre una mayor área de la Tierra y presta servicio a más suscriptores;
- se requieren menos satélites para una cobertura global;
- a una altitud de 800 km, la influencia atmosférica es menor (no se requieren propulsores para mantener la velocidad), lo que aumenta la vida útil de la nave espacial.
Sin embargo, también existen desventajas: la mayor altitud de órbita conlleva un mayor riesgo de colisiones y acumulación de basura espacial a largo plazo. Además, a menor altitud, las influencias atmosféricas facilitan la desorbitación de los satélites en caso de fallo. Por estos motivos, SpaceX planea reducir drásticamente la altitud de Starlink de 550 km a 480 km este 2026.