Las multitudinarias protestas que tuvieron lugar este sábado en distintas ciudades de Alemania para exigir más inversión en escuelas, protección del clima y vivienda, y para rechazar cualquier plan de retorno al servicio militar obligatorio derivaron en violentos enfrentamientos con las fuerzas del orden y saqueos.
El sindicato policial (DKG) concluyó que las protestas de la Gen Z regelt ('Generación Z se encarga') "resultaron ser muy pacíficas", aunque la situación se agravó en algunas ciudades, como Berlín, Hamburgo, Stuttgart, Colonia y Fráncfort, y los agentes recurrieron en determinadas ocasiones al uso de cañones de agua y gas pimienta.
Además, se registraron escenas de saqueos a comercios y el uso de cócteles molotov contra los efectivos policiales. En las redes sociales circularon varios momentos de tensión y caos.
Por su parte, el ministro del Interior de Hesse, Roman Poseck, denunció que varios agentes de Policía resultaron heridos en enfrentamientos durante una manifestación en Fráncfort. "Lanzaron un ataque masivo contra la Policía con botellas, piedras y pirotecnia", afirmó, agregando que, a su vez, los agentes emplearon cañones de agua contra la multitud.
Masiva ola de protestas se extiende como la pólvora por toda Europa: ¿qué buscan los manifestantes?