El Tribunal de Distrito de Oslo decidió poner en libertad a Marius Borg Høiby, de 29 años, condenado en primera instancia a cuatro años de prisión por varios delitos, entre ellos dos violaciones y maltratos contra su expareja. Sin embargo, la Fiscalía apeló la decisión y solicitó suspender su aplicación, por lo que el joven deberá permanecer bajo custodia mientras se resuelve el recurso, comunicó el 2 de noviembre el diario VG.
Desde el 13 de julio, Høiby cumplía la prisión preventiva bajo vigilancia electrónica en la residencia de Skaugum. La fiscal Oda Karterud confirmó a la televisión noruega NRK que la Fiscalía había apelado la decisión y solicitado que se mantuviera su detención hasta que el recurso fuera resuelto.
El tribunal consideró que bastaría con que Høiby se presente periódicamente ante las autoridades, se someta a pruebas de alcohol y drogas y continúe con el tratamiento que ya recibe. Según la resolución judicial, uno de los controles dio positivo por alcohol y el tribunal consideró que lo más probable era que el acusado hubiera bebido el día anterior. Sin embargo, las autoridades penitenciarias no habían emitido una conclusión definitiva sobre el incidente ni habían presentado un informe formal de incumplimiento de las condiciones de detención.
La fiscal sostuvo que el acusado había violado la prohibición de consumir alcohol y drogas. También advirtió de un "alto riesgo de recaída" si quedaba en libertad.
Marius Borg Høiby es hijo de Mette-Marit de una relación anterior y no forma parte de la Casa Real noruega. El 15 de junio fue condenado a cuatro años de prisión tras ser declarado culpable de 34 de los 40 delitos que se le imputaban. El fallo fue apelado y todavía no es firme.