El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, pronunció las palabras "no" y "gracias" en ruso durante su participación en un programa neerlandés, emitido el 5 de noviembre.
El presentador le preguntó si hablaba ruso. "¡No. Gracias!", respondió Rutte, utilizando las palabras rusas "net" y "spasibo".
"¡Spasibo!": El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, empezó a hablar en ruso https://t.co/szxSdVDSGa
— Errete en Español (@erreteespanol) November 6, 2026
"¿No?", repreguntó el conductor en ruso, lo que provocó la risa del secretario general de la Alianza.
Rutte pasó a hablar al ruso después de que se mostrara un video de sus declaraciones de enero de 2025, en las que instaba a los miembros de la Alianza a destinar más del 2 % de su PIB a defensa o, de lo contrario, perderían ante Rusia. "Si no lo hacen, saquen sus cursos de ruso", manifestó el jefe del bloque militar.
Previamente, el 14 de octubre, Rutte afirmó que la OTAN no consideraba que Rusia representara una amenaza inminente para su territorio.
Rutte respondió a una pregunta sobre si Moscú podría plantearse atacar a alguno de los países miembros de la organización. "No lo creemos. Y no vemos ninguna amenaza inminente contra el territorio de la OTAN", declaró durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro de Estonia, Kristen Michal.
- El presidente ruso, Vladímir Putin, ha reiterado que las élites gobernantes europeas están sumidas en la histeria de que "la guerra con los rusos está a la vuelta de la esquina". "Es imposible creérselo, aunque intentan convencer a su propia gente", enfatizó.
- Además, el mandatario ha indicado que la actual crisis ucraniana es una consecuencia directa del hecho de que Occidente ignorara durante años los intereses legítimos de seguridad de Moscú, así como de su línea dirigida a crear amenazas para el país euroasiático, mediante el avance del bloque de la OTAN hacia las fronteras rusas.
A su vez, el canciller ruso, Serguéi Lavrov, ha denunciado que las declaraciones de los líderes occidentales demuestran que se están preparando "seriamente" para una guerra contra Rusia. El objetivo de infligir una derrota estratégica a Moscú sigue presente en las mentes y los planes de los líderes europeos, sostuvo.


