El periodista estadounidense Tucker Carlson ha publicado el 7 de noviembre una entrevista con John Kiriakou, exoficial de la CIA y cristiano ortodoxo, en la que ambos han abordado la guerra en Gaza, la persecución de los cristianos en Tierra Santa y el papel de las iglesias occidentales ante el conflicto. La conversación gira en torno a una idea central: la violencia contra la población civil no puede justificarse en nombre del cristianismo y los líderes religiosos no deberían permanecer en silencio ante el sufrimiento humano.
Al comienzo de la entrevista, Carlson explica que le gustaría asistir a un evento en el que participará Kiriakou, pero que no podrá hacerlo. Se trata de Not in Christ's Name (No en Nombre de Cristo), un encuentro ecuménico organizado por cristianos ortodoxos y respaldado por grupos católicos, protestantes y judíos que se oponen a la guerra en Gaza y reclaman el fin de los combates y la entrada de ayuda humanitaria.
"Me encanta el nombre del evento, No en Nombre de Cristo, porque expresa algo que me ha preocupado y me ha quitado el sueño durante los últimos dos años: ver cómo clérigos cristianos de otras confesiones defienden el asesinato, la persecución y la opresión de los cristianos en Tierra Santa. Casi nadie ha alzado la voz para decir: 'No, no, no. Esto no es lo que Jesús nos pide. Esto no puede hacerse en nombre de Cristo'", afirmó Carlson.
Kiriakou rememoró que Tierra Santa es la cuna del cristianismo y expresó su preocupación por la drástica reducción de la comunidad cristiana en Gaza. "Tierra Santa es el lugar donde nació nuestra fe. [...] Hace 25 años había unos 3.000 cristianos en Gaza. Ahora quedan alrededor de 300", señaló. El exoficial de la CIA añadió: "Creo que nos corresponde a todos intentar proteger lo que queda del cristianismo en Gaza y Cisjordania".
También cuestionó el respaldo religioso a las operaciones militares: "Jesús no preguntaría: '¿A quién bombardeamos ahora? ¿A cuántas mujeres y niños más tengo que matar?'. Por eso siento que no puedo permanecer en silencio". Por su parte, Carlson recordó la destrucción de la iglesia ortodoxa de San Porfirio, una de las iglesias en funcionamiento más antiguas del mundo, y denunció que "el Ejército israelí la destruyó utilizando armas estadounidenses".
Durante la conversación, Kiriakou defendió el derecho de todos los pueblos a vivir en paz: "Los pueblos de todos los países tienen derecho a existir y a vivir en libertad y en paz". Ambos también abordaron la posible suspensión de la ayuda militar estadounidense a Israel. Sin embargo, Kiriakou se mostró escéptico ante las declaraciones políticas sobre un eventual cambio de postura de Washington: "Me lo creeré cuando lo vea".