Analía Kalinec: "El que piensa diferente hay que eliminarlo. Ese es el pensamiento de derecha"

Rafael Correa recibe a Analía Kalinec, psicóloga, activista de DD.HH. y cofundadora del colectivo Historias Desobedientes. Hija de un expolicía condenado por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura argentina, rompió con el familismo para denunciar a su padre, asumiendo un alto costo personal. En 'Conversando con Correa', alerta sobre el creciente negacionismo y el resurgimiento de discursos de odio en la región y el mundo.

La psicóloga, activista de derechos humanos y cofundadora del colectivo Historias Desobedientes, Analía Kalinec, quien además es hija de un expolicía condenado por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura argentina, indicó que el pensamiento ideológico de la derecha se fundamenta en la violencia y en eliminar al que piensa diferente a ellos.

"El que piensa diferente hay que eliminarlo. Ese es el pensamiento de derecha, el pensamiento ideológico que tienen", expresó Kalinec durante su participación en el programa de RT 'Conversando con Correa', que dirige el expresidente de Ecuador, Rafael Correa.

Kalinec explicó que esa violencia intrínseca que forma parte histórica del ideal de la derecha, se fundamenta además en una lógica que sigue estructuras jerárquicas donde no hay cuestionamiento alguno y que viene acompañado incluso de una formación sumamente conservadora que se propaga por mandatos religiosos estrictos como obedecer cualquier mandato aunque sepas que está mal hacerlo u ocultarlo.

De esa forma son formados los policías y militares, indicó la activista. Ellos reciben un adiestramiento que se basa en la lógica de eliminar al que piensa diferente. La conclusión de esa educación institucional de los cuerpos de seguridad del Estado, que aún prevalece, es el predominio del autoritarismo, que no reconoce ni palabra ni argumento para resolver diferencias sino que siempre recurre a la violencia para detener a su contrario.

Kalinec comentó que como hija de un perpetrador de crímenes de lesa humanidad pudo reconocer cómo su propio padre fue formado para matar, torturar y desaparecer personas sin demostrar un rastro de arrepentimiento de lo que hizo. "Él sigue pensando que defendió a la patria y su forma de pensar es que el salió a defender a la patria para que no haya una bandeja roja enarbolada en Argentina, para luchar contra los zurdos, comunistas, ese es el discurso de mi papá".

"Si hoy estuviese en una dictadura mi papá me eliminaría", señaló Kalinec, quien relató que su padre ya no la reconoce como hija y que le hizo un juicio para declararla indigna, acción que respaldaron sus dos hermanas que ahora son agentes de la Policía Federal de Argentina y siguen los pasos de su progenitor. Su padre la señaló de haber sido contactada por grupos activistas de izquierda en la Facultad de Psicología y desde entonces se convirtió en una persona que desconoce. 

¿Cómo enfrentar el resurgimiento de la derecha?

Kalinec señaló que así como su padre, ahora con el resurgimiento de la derecha incluso hay líderes y presidentes que promueven los discursos de odio, incitan a la violencia e intentan borrar los crímenes de lesa humanidad que cometieron las dictaduras contra sus detractores al tildarlos de comunistas y zurdos.

Su padre, quien salió libre a final de 2025 después de 20 años preso tras cumplir la pena máxima que establece la Justicia argentina, nunca ha pedido perdón ni se ha arrepentido de sus actos. Ahora, dijo Kalinec, su progenitor se ha sumado a "una red muy oscura" en la que "se mueve" la ultraderecha, que busca reflotar en compañía de "un aparato intelectual y medios de comunicación hegemónicos" que siempre han trabajado en favor de los genocidas.

Ante esto, la activista indicó que desde los que históricamente han luchado contra el autoritarismo, las víctimas, familiares, hijos de víctimas y perpetradores, deben unirse y reclamar justicia en colectivo, al igual que el respecto a sus derechos, así como también hacerse eco de la memoria histórica.

Además, remarcó que como su caso, los "descendientes de genocidas" también deben estar ahí para decir "matar está mal, secuestrar está mal" y que hay que respetar siempre al que piensa diferente. De igual forma instó a la sociedad argentina ha hacer valer su voz y a desmarcarse de los discursos de "odio", "violencia" y "locura" que difunde el actual mandatario, Javier Milei.

"Milei no nos representa como argentinos, no tenemos el nivel de violencia ni de locura que prolifera Milei desde el Gobierno". Ese discurso, dijo, también se manifiesta en las políticas públicas del Ejecutivo actual, que a su parecer llegó al poder "de la nada", producto del voto del miedo, el odio y la falta de racionalidad.