Una mujer de 91 años dejó de contestar llamadas, ni siquiera de su hija, lo que provocó el arribo de un policía a su casa, ubicada en la ciudad de Westlake (Ohio, EE.UU.), donde las autoridades se llevaron una sorpresa.
Como la dama forma parte de un programa municipal que permite a personas solas recibir una llamada telefónica diaria para comprobar que todo esté bien, el oficial hizo una visita de control al no conseguir respuesta.
El hecho, sucedido el 9 de abril, fue referido después por el medio local News 5 Cleveland, que mostró imágenes de la cámara corporal del policía tras acceder al hogar mediante un código para abrir la puerta del garaje.
Allí descubrió que el automóvil estaba en su lugar y todo parecía en calma. Entonces se interrumpió su grabación, pero al poco se escuchó de nuevo su voz: "Estamos aquí con ella. Está jugando videojuegos en su habitación", informó el agente a la central.
La mujer no respondía las llamadas porque estaba intentando batir su propio récord en un videojuego. "Todos se rieron mucho", declaró el capitán de la Policía de Westlake, Jerry Vogel.